
Decime vos
(Montevideo/Monte Carlo) MDS
"Si tuviera que resumir estos años de lucha en el Gobierno, lo fundamental ha sido generar trabajo. (...) Siempre hemos estado convencido de que es a partir del trabajo que se logra progresar", inició su audición de M24 el presidente José Mujica.
Tras reiterar sus críticas hacia el Partido Nacional, recordó que Guantánamo se inició cuando la administración de George W. Bush y contó que él mismo recibió un testimonio de alguien que "era un bagayero" en Pakistan y "lo metieron como militante de Al Qaeda y lleva doce años preso".
"De esos casos hay un montón, no están presos, están secuestrados", dijo y añadió que "no hay acusación, ni fiscal, ni juez, ni expediente ni nada".
Destacó el compromiso público hecho durante su primera campaña electoral por Obama para cerrar la prisión, pero "los republicanos le pusieron la plancha y lo trancaron", porque en Estados Unidos "también hay demagogia electoral".
Por eso es que pidió "a varios países ayuda" e informó que le plantearon el asunto "hace tiempo". "Lo estudiamos y llegamos a la conclusión por las tradiciones de Uruguay" de trabajar para aceptar a los reclusos "cuando tengamos la seguridad que no compromete la tranquilidad del país".
"Pusimos gente a trabajar para certificar cualquier paso que dieramos y supimos que no existe peligro, porque trabamos contactos con organismos internacionales que nos dieron su apoyo.
Aunque no nos conformamos con los informes norteamericanos y nos tomamos el tiempo para certificar, y esto significa averiguar cosas difíciles pero hay muchos servicios en el mundo", explicó Mujica y puso como ejemplo el servicio secreto "judio".
Dijo que puede entender a quienes dicen que es un problema de Estados Unidos pero les hizo una pregunta: "Una vez que te enteraste que hay cerca de 200 tipos que se la comieron de garrón y están tirados, una vez que sabés eso y vos pudiendo hacer algo, que no pueden hacerlo otros por sus contradicciones electorales, no le das una mano por cobardía".
"No se puede ser tan alma podrida de no dar una mano para defender una cosa justa cuando se está cometiendo una barbaridad", agregó.
Mujica manifestó que "tal vez yo siento mucho esto por los años de cana, de soledad, tal vez haya otros que nunca la pasaron mal y no sientes estas cosas".
Recordó la tradición histórica de refugio que tiene Uruguay y lo ejemplificó con casos de los gobiernos de José Batlle y Órdoñez y Julio María Sanguinetti.
Subrayó que una vez que se inició el trabajo por la llegada de los presos de Guantánamo, se agilizaron varios trámites comerciales que Uruguay tenía en Estados Unidos, como la entrada del citrus que "històricamente estuvo cerrado" o el de la carne ovina.
También mencionó la situación del sector arrocero, que depende de la exportación hacia Irán pero la sanción por su actividad nuclear le impide comprar productos. En este caso hubo avances para que Estados Unidos "mire para otro lado" y se permita realizar el negocio, explicó el presidente.
"Guantánamo no es un problema de Estados Unidos, es un problema de toda la humanidad", concluyó Mujica.




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