Internacionales

06/Oct
/2014

Kurdos se enfrenta con desventajas a yihadistas en ciudad de Siria

Sitiadas y mal equipadas, las fuerzas kurdas defienden en cuerpo y alma Kobane, en el norte de Siria, rodeada por los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI), contra los que una combatiente kurda cometió un atentado suicida este domingo.

Nuevo frente de batalla

Nuevo frente de batalla

(Mursitpinar/AFP) Monte Carlo - MDS

Los kurdos rechazaron un asalto nocturno del grupo EI en esta localidad, tras unos combates en los que murieron 19 kurdos y 27 yihadistas, indicó este lunes una ONG.

Los yihadistas quieren conquistar Kobane, la tercera ciudad kurda de Siria, para afianzar su control sobre una amplia franja de territorio en la frontera siro-turca, según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH). Pero no consiguieron entrar en la localidad sitiada, ubicada a menos de un kilómetro de Turquía, precisó el director del OSDH, Rami Abdel Rahman.

Los combatientes de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG, principal milicia kurda) defienden ferozmente Kobane, aunque los yihadistas los superan en número y armamento.

Este domingo, una combatiente kurda llevó a cabo un atentado suicida contra una posición del grupo EI, al este de la ciudad, causando "varios muertos", según el OSDH.

Un jefe local, Idris Nahsen, asegura este lunes que, durante la noche, se produjeron "violentos combates e intensos bombardeos del grupo EI sobre Kobane, a los que los soldados kurdos respondieron con fuerza".

"Hoy la situación está bastante tranquila. De vez en cuando hay obuses, pero no es intenso: quizá dos o tres desde esta mañana", añade.

Los ataques aéreos "no bastan"

La ofensiva de los yihadistas en esta región ha causado centenares de muertos en ambos bandos desde el 16 de septiembre, según el OSDH. Unos 300.000 habitantes han huido de la zona, de los cuales 180.000 han encontrado refugio en Turquía.

Algunos quieren volver a Kobane para luchar, pero las autoridades turcas en la frontera se lo impiden, según la AFP.

Los yihadistas están "a un kilómetro de la ciudad en algunos puntos y a dos o tres kilómetros en otros", declaró este domingo a la AFP un responsable kurdo de Siria, un día después de que el grupo EI conquistara parte de la colina de Mashtanur, al sureste de Kobane.

Si consiguieran tomar el conjunto de la colina, entonces toda la ciudad de Kobane "estaría en su visor y sería mucho más sencillo conquistarla", advierte Rahman, que reconoce, sin embargo, que los bombardeos de la coalición dirigida por Estados Unidos contra posiciones del grupo EI alrededor de Kobane frenan "el avance" de los yihadistas.

Aunque según Nahsen, esos ataques aéreos "no bastan para derrotar a los terroristas en tierra. Deben ayudarnos con armas y municiones".

"Miedo a morir"

Turquía se ha conformado hasta el momento con reforzar su frontera, una pasividad denunciada por la población kurda del país (de entre 15 y 20 millones) que acusa a Ankara de olvidarse de los yihadistas.

Los servicios de inteligencia turcos han tenido, sin embargo, conversaciones informales con el presidente del Partido de la Unión Democrática (PYD), según medios turcos. Ankara no mantiene relaciones oficiales con este partido -rama siria de los kurdos turcos del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), al que considera como una organización "terrorista".

Durante el encuentro, los turcos aconsejaron al jefe del PYD que se distanciara del PKK, a cambio de una ayuda logística contra el grupo EI, según el diario turco Hürriyet.

Mientras tanto, expertos y ex responsables militares estadounidenses destacan que Kobane ilustra los límites de una intervención exclusivamente aérea en Siria, e invocan una falta de coordinación entre tropas por culpa de la gran cantidad de grupos rebeldes presentes sobre el terreno.

En Irak, donde los yihadistas controlan varias regiones, Estados Unidos dice haber llevado a cabo seis ataques contra posiciones enemigas este domingo.

Por su lado, Australia, Bélgica y Holanda completaron en las últimas horas sus primeras misiones aéreas para la coalición en Irak.

El rehén estadounidense Peter Kassig confió, por otra parte, a sus padres que tenía "miedo a morir" a manos de sus carceleros en una carta del mes de junio, según anunció este lunes su familia.

Kassig, de 26 años, excombatiente en Irak, apareció al final del vídeo que el grupo EI difundió este viernes en el que mostraba la decapitación del cooperante británico Alan Henning.

Foto: AFP

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