
Panorama sombrío
(Sarajevo/AFP) Monte Carlo/ EL
Unos 3,3 millones de electores bosnios están llamados a las urnas para escoger a los tres miembros (serbio, croata y musulmán) de la presidencia colegiada del país.
También deberán renovar el parlamento central y las asambleas legislativas de las dos entidades que conforman esta república federal: una serbia y otra croato-musulmana.
El analista político Enver Kazaz explicó a la AFP que las nuevas autoridades deberán "hacer frente a un gran descontento social".
"La crisis social es cada vez mayor, el número de desempleados aumenta. Todas las condiciones para una destrucción social están reunidas", dijo el analista.
Bosnia, uno de los países más pobres de Europa, cuenta con un 18% de habitantes que viven en la extrema pobreza. A finales de febrero el país se vio sacudido por una explosión social sin precedentes desde el final de la guerra civil en 1995 para denunciar esa lacra y la corrupción.
Las graves inundaciones producidas tres meses más tarde dejaron daños estimados en 2.000 millones de euros, esto es, un 15% del PIB. Para 2014, el Banco Central de Bosnia espera un crecimiento económico de menos del 1%.
Asimismo, el desempleo afecta al 44% de la población activa del país, que cuenta con 3,8 millones de habitantes y donde el salario medio mensual es de 415 euros (525 dólares).
"Las autoridades salientes sólo trabajaron para ellas. No han hecho nada por el pueblo. Los jubilados tienen hambre, los obreros tienen hambre", denuncia Hamza Rozajac, un jubilado de Sarajevo.
Además de los problemas económicos, Bosnia se quedó a la cola en los Balcanes respecto a su acercamiento a la Unión Europea, a causa de las continuas disputas políticas en base a criterios étnicos.
El acuerdo de paz de 1995 en Dayton (Estados Unidos), que puso fin a la guerra civil bosnia (1992-95), dividió el país en dos entidades -serbia y croato-musulmana-, vinculadas por un débil gobierno central.
A pesar de la presión internacional, Sarajevo no adoptó ninguna de las reformas solicitadas por la UE, como una reforma de la Constitución, que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos consideró en 2009 discriminatoria con las comunidades judías y gitanas.
Como cada cuatro años, cuando se acerca la votación, los nacionalistas serbios multiplicaron las amenazas de secesión de su entidad.
"El objetivo de mi política es transformar nuestra entidad en un Estado", dijo el presidente saliente de la República Serbia, Milorad Dodik, quien aspira a un segundo mandato respaldado por su partido (SNSD), mientras que los líderes musulmanes levantan la voz para decir que su objetivo es reforzar ante todo "el Estado central".
Para el sociólogo Ivan Sijakovic, este tipo de declaraciones representan "una fórmula ya probada entre los electores y una manipulación", que podría conducir una vez más a la victoria de los nacionalistas.
FOTO: AFP




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