
Lejos de acá
(Paysandú/El Telégrafo) Monte Carlo - MDS
Marcelo Fagúndez, uno de los denunciantes, dijo a El Telégrafo que comenzaron a moverse a raíz que en marzo de 2011 un avión fumigador estuvo trabajando sobre el barrio Tacuarembó.
“Ahí fue el detonante para que con los vecinos empezáramos a hacer denuncias en los medios de comunicación, ya que se había hecho en el MGAP y ante la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) y no habíamos recibido respuesta alguna”, dijo Fagúndez.
Asimismo, otro de los motivos que los llevó a movilizarse fue la aparición de 50 envases de agroquímicos, tirados por empresas que plantan soja, en el Vertedero Municipal de Guichón.
“No encontraron mejor lugar que el vertedero para depositar todos esa basura, donde hurgadores utilizaban las tarrinas sin saber el peligro que representaba, por no estar informados”, señaló Fagúndez.
El vecino agregó que “si bien se ha avanzado en algunos temas con la Dinama, como darle un destino a los envases de agroquímicos, todavía falta muchísimo”.
Recordó que fue lento el proceso para que se dejara de encontrar envases en el vertedero y que “la Dinama elaboró un decreto para que hubiese responsabilidad compartida, tanto para los productores como las empresas que envasaban y vendían los agroquímicos”.
Según el decreto, los envases tienen que ser trasladados a las plantas de acopio. “La más cercana que hay está en Young, creemos que los envases los están llevando para ahí”, señaló.
En cuanto a las fumigaciones aéreas, Fagúndez dijo que se han cortado.
Según la Dinama, las aplicaciones aéreas de agroquímicos tienen que ser a más de 300 metros de distancia de cualquier centro urbano y suburbano o centro educativo. “Hasta el año pasado se hacían fumigaciones a escasos metros de las escuelas; nosotros hemos denunciado esto”, dijo Fagúndez.
Agregó que muchas veces las maestras no hacen las denuncias porque el dueño del campo apoya a la escuela o porque los padres trabajan en los campos cercanos.
“Vemos que no hay un respaldo de la Dirección Departamental de Primaria”, aseguró.
Las denuncias que realizó el grupo refieren a fumigaciones cerca de la Escuela Nº 84 de Molles Grande, escuelas cercanas a Young, las de Guayabos y Colonia Pintos Viana, y la de Parada 444 de Piedras Coloradas.
“Se violaban las distancias, no se fumigaba a más de 300 metros; en la escuela de Molles Grande se fumigaba a 20 metros”, aclaró.
Fagúndez señaló que en reiteradas ocasiones responsabilizaron a la inspectora departamental de Primaria, ya que no tuvieron apertura para hablar con la jerarca.
“Tuvimos que ir a Montevideo con un grupo de vecinos; nos reunimos con el director general de Primaria, Héctor Florit, hace dos años y hasta ahora no habido respuesta”, remarcó.
Añadió que “las autoridades de la enseñanza tienen que ser responsables cuando se cometen estos atropellos contra el ambiente pero también con la salud de los maestros y niños que van a esas escuelas”.
Foto: Revista El Agro




Titulares por email