
¿Qué hacemos?
(Londres/AFP) Monte Carlo - MDS
El secretario norteamericano de Estado, John Kerry, y su homólogo británico, Philip Hammond, compartirán la presidencia del encuentro en Lancaster House.
Participan en el encuentro representantes de la diplomacia de Estados Unidos, el Reino Unido, España, Australia, Bahréin, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Egipto, Francia, Alemania, Irak, Italia, Jordania, Kuwait, Holanda, Noruega, Catar, Arabia Saudí, Turquía, Emiratos Árabes Unidos.
La coalición internacional se reunió por primera vez a este nivel en diciembre, en la sede de la OTAN en Bruselas.
"Los terroristas quieren separarnos, pero sus actos han tenido el efecto contrario, nos están uniendo", dijo Kerry poco antes de llegar a Londres.
En el encuentro, "evaluaremos todas las líneas de actuación, y donde tengamos que reforzarlas, lo haremos", añadió.
"Tenemos que avanzar en todos los frentes, militarmente, pero también policialmente, compartiendo información de inteligencia y abordando las causas de raíz para que los terroristas pierdan atractivo y los reclutas extranjeros no se sientan motivados para ir a un lugar a sembrar el caos".
Este jueves, las discusiones se centrarán de nuevo en la campaña militar contra objetivos del EI, sus fuentes de financiación, sus comunicaciones estratégicas y sobre la ayuda humanitaria a la región.
La problemática de los combatientes extranjeros que se han sumado a grupos yihadistas será estudiada con particular interés, a la luz de los recientes ataques en París.
"Diecisiete países han reforzado su legislación para actuar contra quienes quieren viajar a los campos de batalla en Siria e Irak. Pensamos que es bueno y tendremos ocasión de comentarlo (en Londres), comparar las distintas medidas y ver de qué manera se pueden coordinar mejor", comentó un responsable del Departamento de Estado norteamericano.
Kerry y Hammond ofrecerán una conferencia de prensa al término del encuentro.
Una amenaza que "se refuerza"
Hace dos semanas, tres yihadistas mataron en París a 17 personas en varias acciones que reivindicaron en nombre de Al Qaida y EI.
Una semana después, una operación antiyihadista en Bélgica tuvo como objetivo desbaratar un atentado inminente.
Un informe de la comisión del Consejo de Seguridad de la ONU publicado en noviembre evaluó en 15.000, de 80 países, el número de combatientes que se incorporaron a organizaciones radicales como el Estado Islámico.
Para cortar el flujo de yihadistas, el primer ministro británico, David Cameron, y su homólogo turco, Ahmet Davutoglu, se comprometieron el martes a cooperar compartiendo las listas de pasajeros de los vuelos civiles entre ambos países.
El temor de nuevos ataques en países en guerra contra el Estado Islámico sigue siendo grande.
"Estoy inquieto porque la amenaza es más fuerte y se refuerza", confió a la AFP el eurodiputado conservador francés Arnaud Danjean, exmiembro de los servicios de información.
"Temo un golpe importante de Al Qaida, que no ha renunciado a golpear en Europa. Pero la amenaza más angustiosa es la del terrorismo atomizado porque su detección es muy complicada", añadió. "El problema con el Estado Islámico es que no comanda nada, sino que inspira acciones".
La coalición se reúne en Londres unas horas antes de que expire el ultimátum que pesa sobre dos rehenes japoneses amenazados de muerte por ek EI, que exige un rescate de 200 millones de dólares.
Esta cantidad equivale a la cuantía de la ayuda no militar prometida por Japón a los países afectados por la ofensiva del EI. El país no estará representado en la reunión de la coalición pero el ministro de Exteriores, Fumio Kishida, se entrevistó el miércoles en Londres con su homólogo Philip Hammond.
Foto: AFP




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