Internacionales

11/Feb
/2015

Este jueves inicia juicio en Italia sobre el Plan Cóndor con militares uruguayos involucrados

La justicia italiana abre el jueves un juicio contra 32 exmilitares y civiles de Bolivia, Chile, Perú y Uruguay por estar involucrados en la desaparición y muerte de 33 ciudadanos italianos y 20 uruguayos en el marco del denominado "Plan Cóndor".

Verdad y Justicia internacional

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(Roma/AFP) Monte Carlo - MDS

La primera audiencia del juicio se celebrará en la sala de máxima de seguridad de la cárcel romana de Rebibbia, según indicó el fiscal italiano Giancarlo Capaldo, a cargo del caso.

Se trata del primer proceso en Europa por la Operación Cóndor, el dispositivo para coordinar la represión de las dictaduras sudamericanas en los años 70 y 80 que permitió la detención, el intercambio y la desaparición de miles de opositores a los regímenes militares.

Entre los acusados figuran el ex ministro del Interior boliviano Luis Arce Gómez, el ex primer ministro peruano Pedro Richter Prada, el ex jefe de los servicios secretos chilenos Juan Manuel Contreras y el general Francisco Morales Bermúdez, presidente de Perú durante cinco años.

La fiscalía romana pidió la apertura de juicio también para el exdictador uruguayo Gregorio Conrado Alvarez Armelino, y para el exministro de Relaciones Exteriores de ese país, Juan Carlos Blanco.

Los inculpados (1 boliviano, 11 chilenos, 4 peruanos, 16 uruguayos), cuyas edades oscilan entre los 65 y 90 años, han sido acusados de secuestro de persona y homicidio múltiple agravado y corren el riesgo de ser condenados a cadena perpetua.

La lista original incluía también al exdictador uruguayo Juan María Bordaberry, quien sin embargo falleció en 2011.

Algunos de los acusados se encuentran detenidos en su propio país, como es el caso del boliviano Arce Gómez, quien podrá intervenir en el juicio a través de videoconferencia.

No se sabe en cambio si el único acusado que reside en Italia asistirá a las sesiones del juicio.

Se trata del uruguayo Néstor Troccoli, capitán de navío y poseedor de pasaporte italiano, acusado de haber participado en traslados clandestinos de presos políticos desde Argentina a Uruguay en 1978, quien estuvo detenido en el sur de Italia en 2007 y liberado el año sucesivo.

Tróccoli será representado por un abogado, mientras que para la mayoría de los inculpados la justicia italiana puso a disposición un abogado de oficio.

Más de quince años de investigaciones 

Capaldo abrió las investigaciones sobre la temida estrategia aplicada por los regímenes militares del Cono Sur hace más de quince años a raíz de las denuncias presentadas por los familiares de italianos desaparecidos.

La justicia italiana había ordenado hace unos cinco años la detención de 140 ex militares y civiles con conexiones con las dictaduras de la región, inclusive de Argentina, pero debido a problemas burocráticos para entregar la notificación y la muerte de varios representantes de las juntas militares el número de acusados disminuyó.

Los imputados serán juzgados en ausencia y a pedido de las autoridades de Uruguay, país que se constituyó como parte civil, 20 ciudadanos de ese país serán juzgados en Italia.

El fiscal romano aseguró el año pasado que se vio obligado a excluir acusados argentinos de la lista "debido a que las autoridades argentinas no han querido colaborar", ya que no quieren consentir la celebración  del proceso en Italia y prefieren celebrarlos en el propio país, aseguró.

Italia ha celebrado dos procesos contra militares argentinos por los desaparecidos, entre ellos en el año 2000, el primero celebrado en Europa.

Unas 140 personas serán convocadas a Roma como testigos, entre ellos historiadores, jueces, abogados, periodistas, sobrevivientes y familiares.

"Este es un proceso histórico. Es la respuesta al grito de las víctimas que desde la tumba nos piden justicia y que en sus propios países no la han recibido", aseguró a la AFP Alicia Mejía, una de las abogadas de familiares de las víctimas.

Gracias al "Plan Cóndor", las dictaduras sudamericanas pedían a otras la captura y en algunos casos la eliminación o la extradición de secuestrados, siempre fuera de los parámetros que establecía la ley.

En algunos casos, militares de dos países participaban juntos en operativos y torturas.

Foto: Monte Carlo

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