
Esperanza kurda
(Tikrit/AFP) Monte Carlo/EL
Once días después del lanzamiento de la ofensiva, "estamos empezando a aplicar la segunda fase de nuestro plan", explicó el ministro de Defensa, Khaled Al Obeidi, quien se encontraba en la provincia de Saladino, cuya capital es Tikrit.
"El tiempo está de nuestro lado, tenemos la iniciativa", aunque "queremos limitar al máximo las pérdidas humanas", añadió.
"Tikrit está rodeada" pero "no queremos precipitarnos", afirmó el general de policía Bahaa Al Azawi, interrogado por la AFP en Albu Ajil, una localidad cercana a la ciudad asediada.
Soldados, policías y miembros de las Unidades de Movilización Popular, una fuerza paramilitar compuesta principalmente por milicias chiitas, logró el miércoles entrar en Tikrit y retomar el control del barrio de Qadisiyah, en el norte de la ciudad.
El comandante de las Unidades Hadi Al Ameri aseguró que para los pocos centenares de yihadistas acorralados en el centro de la ciudad, no queda mucho que hacer. "Tienen dos opciones: rendirse o morir", advirtió.
"No necesitamos atacar, porque un ataque podría dejar víctimas entre nuestras filas", añadió Ameri, cuya organización, Badr, es una de las más importantes milicias chiitas de Irak.
El avance de las fuerzas gubernamentales es, en efecto, complicado. La técnica habitual de los yihadistas consiste en esconder bombas y otros artefactos explosivos en las posiciones que van abandonando. "No nos enfrentamos a tropas de tierra, sino a un terreno minado y a francotiradores", resumió un alto mando.
Aunque por el momento no se conoce ningún balance de víctimas desde el inicio de la ofensiva de Tikrit, varias decenas de cuerpos son llevados casi cotidianamente a Bagdad y a la ciudad santa chiita de Nayaf.
La incertidumbre sigue siendo, por otro lado, el número de civiles presentes en Tikrit y su situación humanitaria y de seguridad.
"El acceso a las zonas de combate está sometida a restricciones y hará falta tiempo para obtener información sobre eventuales abusos", explicó a la AFP Donatella Rovera, de Amnistía Internacional.
FOTO: AFP




Titulares por email