Internacionales

14/Mar
/2015

Denuncian rol de Chávez en acuerdo entre Irán y Argentina por AMIA

El semanario brasileño Veja informa en base a "ex integrantes del Gabinete de Hugo Chávez", que el fallecido caudillo bolivariano y el entonces presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, discutieron sobre el trabajo que estaba realizando el fiscal Alberto Nisman sobre el caso AMIA.

Nexo entre los presidentes

Nexo entre los presidentes

(Infobae) Monte Carlo - MDS

La mutual israelita de Buenos Aires fue atacada en 1994 por un coche bomba que dejó 85 muertos y el fiscal seguía la pista iraní, pero murió en enero de este año, poco después de denunciar a la presidente Cristina Kirchner por encubrir las responsabilidades del gobierno de Teherán en el atentado terrorista.

Según los ex funcionarios chavistas citados por Veja, "representantes del gobierno argentino recibieron grandes cantidades de dólares en especies.

A cambio de dinero, dicen los chavistas disidentes, Irán pidió que la autoría del atentado fuese encubierta".

Además, el acuerdo incluiría intercambio sobre tecnología nuclear: "Los argentinos también debían compartir con los iraníes su larga experiencia en reactores nucleares de agua pesada, un sistema antiguo, caro y complejo, pero que permite la obtención de plutonio a partir de uranio natural", relata Veja.

El papel de Antonini Wilson

Según las fuentes de la publicación brasileña, el gobierno argentino recibiría una buena cantidad de dólares por lo pactado. Uno de estos tres ex funcionarios venezolano contó que la famosa valija de Guido Antonini Wilson, con 800.000 dólares, provenía del régimen iraní y tenía como destino la campaña presidencial de Cristina Kirchner, y que Chávez sólo fue el intermediario.

"El dinero era originario de Irán para la campaña de Cristina Kirchner", manifestó a Veja.

Coincidentemente con la detención de Antonini Wilson, Chávez realizó 48 horas después una visita oficial a Buenos Aires.

Uno de los ex miembros del gobierno de Chávez reveló cuando el caudillo bolivariano se enteré respondió con un improperio y preguntó quién había sido el "idiota" que coordinó la operación.

Los vuelos "aeroterror"

El tráfico Caracas -Teherán se intensificó y se incluyó a Damasco, Siria, en las escalas. Los vuelos eran realizados por un Airbus A340 dos veces por mes y además de dinero trasladaba drogas, documentos y equipamientos, en viajes que la cúpula chavista apodó "aeroterror".

"Cuando partía desde Caracas, la nave era cargada con cocaína. La droga era descargada en la capital de Siria, donde era redistribuida por Hezbollah, el grupo terrorista del Líbano. A la vuelta, el avión traía dinero en efectivo y terroristas buscados internacionalmente", dice Veja.

Luego amplía: "Uno de los principales operadores de los vuelos Caracas-Teherán era el ministro del Interior de Venezuela, Tareck El Aissami, hoy gobernador del estado de Aragua. La DEA (agencia antidrogas de los Estados Unidos) tiene muchos testimonios que señalan al político como enlace entre las FARC (Fuerzas Armadas revolucionarias de Colombia) y Hezbollah. El Aissami tenía como representante en Siria al libanés Ghazi Nasr al-Din, que a finales de enero entró en la lista de más buscados del FBI. Su misión era producir y distribuir pasaportes venezolanos para ocultar la verdadera identidad de los terroristas que viajaban por el mundo". 

La publicación añade: "Entre esos terroristas estaba el clérigo Mohsen Rabbani, citado por Nisman como ejecutor del atentado a la AMIA. Con ese pasaporte, Rabbani viajó secretamente a Brasil al menos tres veces. Aun cuando los vuelos 'aeroterror' finalizaron en 2010, Venezuela siguió proporcionando documentos para encubrir a terroristas. Según el grupo de exiliados chavistas, hasta mayo de 2013 el gobierno de Caracar dio refugio al menos a 35 miembros de Hezbollah".

Foto: AFP

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