Internacionales

07/Abr
/2015

Italia introducirá el delito de tortura tras fallo de Tribunal Europeo

Italia introducirá el delito de tortura como respuesta a la condena pronunciada este martes por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos por la violencia ejercida por la policía contra manifestantes antiglobalización durante la cumbre del G8 del 2001 en Génova.

Para evitar excesos

Para evitar excesos

(Roma/AFP) Monte Carlo - MDS

El tribunal europeo, con sede en Estrasburgo (Francia), estableció tras catorce años que lo que ocurrió en la escuela Diaz de Génova (norte de la península) durante la noche del 21 de julio del 2001 contra decenas de militantes que se alojaban allí debe ser "calificado como tortura".

Se trata de una nueva condena grave contra Italia, que además cuestiona su legislación, que carece de normas contra la tortura.

La corte europea considera que se violó el artículo 3 de la Convención de Derechos Humanos y estimó que Italia tiene una "legislación inadecuada contra la tortura", lo que aceleró el proceso parlamentario para que introduzca el delito.

"La nueva ley no borrará esa página negra de la historia reciente de Italia, pero al menos alineará al país con las legislaciones del resto de Europa", explicó la presidente de la Cámara de Diputados, Laura Boldrini

En Italia toda persona que torture, se trate de un agente o de un ciudadano particular, no puede ser juzgado por tortura, lo que ha sido denunciado por numerosos sectores y movimientos políticos.

"La condena del tribunal europeo no me sorprende, porque lo que ocurrió en la cumbre de Génova fue inhumano y aberrante. Pero lo peor es que todos los delitos cometidos esa noche prescribieron, porque no tenemos una ley contra el delito de tortura", denunció el senador Peppe De Cristofaro, del partido Izquierda y Libertad.

Desde hace dos años el parlamento italiano estudia una ley que prevé penas de 4 a 10 años de cárcel y establece que la tortura es un delito común. La pena se eleva si lo comete una autoridad pública.

"Esperamos que la ley sea aprobada. Es algo importante para el país", comentó por su parte Giuliano Giuliani, padre del joven que murió por un disparo de un carabinero durante los enfrentamientos.

Estallido de violencia 

La cumbre del G8 (los siete países más industrializados más Rusia) celebrada en Génova entre el 20 y el 22 de julio del 2001 estuvo marcada por un estallido de violencia por parte de las fuerzas del orden y de una parte de los manifestantes antiglobalización, que causó cientos de heridos e importantes daños materiales.

La represión de la policía en la escuela Diaz y en el cuartel de Bolzaneto, a donde fueron llevados muchos de los manifestantes, fue brutal, por lo que unos sesenta activistas tuvieron que ser hospitalizados, algunos sacados en camillas, desmayados y hasta en coma tras los golpes y abusos cometidos.

Al menos doscientos manifestantes de varias nacionalidades denunciaron violencia gratuita, humillaciones, palizas y formas de tortura, como mantenerlos de pie con las manos apoyadas contra los muros durante horas y negarles agua a pesar de la alta temperatura.

Los maltratos llevados a cabo tras la irrupción nocturna en la escuela fueron "infligidos de manera totalmente gratuita" y son asimilables "a actos de tortura", estimó el tribunal de Estrasburgo, dando razón a uno de los activistas heridos.

El demandante, Arnaldo Cestaro, que tenía 62 años en el momento de los hechos, fue golpeado por policías enmascarados durante el asalto a la escuela, y sufrió varias fracturas de las que todavía arrastra secuelas.

Unos 25 dirigentes de la policía fueron condenados por esos hechos por tribunales italianos. Pero el tribunal europeo consideró que ese procedimiento no fue una "reacción adecuada de las autoridades", dado que sólo fueron condenados a penas leves miembros de la jerarquía que no participaron directamente en los actos de violencia.

Foto: AFP

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