Nacionales

10/Abr
/2015

Narcotraficante sanducero detenido en Argentina será extraditado

Un narcotraficante que tenía un pedido de captura internacional de Interpol fue detenido en la ciudad de Colón, en la provincia de Entre Ríos. El individuo era buscado por la Justicia de Paysandú por ser el abastecedor de pasta base de una boca local que vendía más de U$S 500 diarios de droga.

(Paysandú/El Telégrafo) Monte Carlo - MDS

El narcotraficante sanducero capturado en Colón será extraditado a Uruguay ya que su captura internacional estaba requerida por el Juzgado Penal de Segundo Turno de Paysandú como uno de los abastecedores del expendio de pasta base que operaba en el barrio IC-20, cuyas ventas diarias superaban los 500 dólares, y fuera desbaratado en la Operación "Cambá" de la Brigada Departamental Antidrogas, en agosto del año pasado.

El traficante capturado había actuado como nexo para cruzar desde Argentina la pasta base para abastecer la boca de drogas en la que, cada día, unos 60 consumidores eran obligados, por regla de los vendedores, a consumir la droga en el interior del barrio para evitar que fueran capturados por la Policía.

La situación fue advertida en forma anónima ya que, además de los disturbios y amenazas a vecinos, los traficantes dañaron todos los focos de alumbrado público, amenazaron a los residentes del barrio y hasta mataron a cuchilladas a los perros para que no delataran sus actividades ilícitas.

La boca de drogas, instalada en una pieza totalmente cerrada al exterior, estilo búnker, equipada con televisores led, equipos de audio sofisticados, entre otros bienes, era explotada por un hombre de 21 años carente de antecedentes, su esposa y su madre.

Desde allí se vendían unas 100 dosis diarias de pasta base a un valor individual de $ 100, además de cocaína y marihuana.

Luego de desbaratada la boca de drogas, el juez penal de Segundo Turno, Fernando Islas, dispuso la captura de sus proveedores, quienes se ausentaron de Paysandú al ser desmantelado el expendio.

Uno de ellos, Carlos Mauricio Barrientos Britos, de 28 años, alias “El Lito”, se fue a Rivera y fue capturado y procesado menos de un mes después, cuando retornó a Paysandú.

El otro proveedor, quien operaba como nexo para ingresar la droga desde Argentina, huyó inmediatamente a Entre Ríos, por lo que el juez Islas solicitó su captura a Interpol.

El delincuente contaba con escasas posibilidades de refugiarse en Paysandú ya que un familiar directo suyo, con quien explotaba una automotora, había sido apresado en abril por la Brigada Departamental Antidrogas, en un procedimiento llevado a cabo a nivel nacional denominado "Operación Cruze", por el Juzgado Especializado en Crimen Organizado.

En esa ocasión, fueron incautados preventivamente varios vehículos para establecer la legalidad del dinero con que fueron adquiridos, por lo que la automotora comenzó a experimentar serios problemas económicos.

Tras la operación "Cambá" y la solicitud de captura del Juzgado sanducero, Interpol comenzó a activar las denominadas "notificaciones rojas" que forman parte del Sistema de notificaciones internacionales, y son utilizadas para solicitar la localización y detención de una persona buscada por las autoridades judiciales de un país o por un tribunal internacional con miras a su extradición.

En los últimos tres meses, la Brigada Antidrogas de la Jefatura de Policía de Paysandú aguardaba que se activara la alerta roja de Interpol en Argentina porque ya el prófugo había sido localizado mediante un trabajo de inteligencia, incluyendo distintas comisiones de personal policial sanducero en Argentina, en coordinación con las fuerzas policiales de la provincia de Entre Ríos, y en especial las del Departamento Colón, con quienes existe un excelente relacionamiento.

Una vez localizado, únicamente aguardaba el cumplimiento del trámite burocrático correspondiente a la "notificación roja" para detener al prófugo, domiciliado en una casa de barrio Parque Quirós en Colón.

Inmediatamente después de detenido, se iniciaron los trámites para la extradición que suelen demorar unos 40 días, para que el sujeto requerido sea juzgado por la sede sanducera que solicitara su captura.

Foto: Monte Carlo

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