(Montevideo/Monte Carlo) MP
Martínez, directora de OmBijam, dijo que no es de asistencia obligatoria y muchos consultan si es una religión. El programa de yoga y valores está lejos de eso, pero trabaja valores intrínsicos en la conducta humana.
Ahora ingresaron en cárcel de Molino, donde hay mujeres con hijos. Los cambios que se generan en los reclusos son la actitud, la conducta, el comportamiento y se vuelven más positivos.
Martínez dijo que el yoga les enseña a pensar, a no ser tan impulsivos. En entrevista con Monte Carlo a sus órdenes, dijo que hay que liberarse de las cárceles internas.
Señaló que comienzan las clases por la respiración, algo que nos saca y nos trae al aquí y el ahora. “Es un puente entre la mente y el cuerpo”. Dijo que se trata de una de las primeras cosas que se abordan. Recordó que muchos respiran por la boca, y se empieza a trabajar por la nariz en forma profunda y pausada.
Recordó que venimos con determinada cantidad de respiraciones, por lo que es algo a tener muy presente. Martínez dijo que los reclusos logran momentos de paz, pero con el tiempo ya practican solos.
Definió al Yoga como una forma de vivir en paz, no solo en las celdas, sino en el contacto con la familia, en el diario vivir, etc.
Agregó que participan varios reclusos, alumnos fijos son entre 10 y 15, mientras que rotativos, son 25. La modalidad es semanal y también se realizan talleres.
Sostuvo que crearon una biblioteca de yoga y señaló que es muy sanador y fuerte estar llevando paz a ese lugar.
Fotos: Gentileza Pamela Martínez




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