
Hay cosas que tenemos en común
(Jerusalén/AFP) Monte Carlo/EL
París aboga por cambiar el método y que los países árabes implicados, Europa y el Consejo de Seguridad de la ONU realicen una labor de acompañamiento en el proceso.
Este esfuerzo podría concretizarse en otoño con una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que recogería los "parámetros" de la solución del conflicto y comportaría un calendario de negociaciones, quizá de 18 a 24 meses.
"Si la negociación avanza, hace falta que pueda concluirse", afirmó Fabius en Amán. "Hasta ahora, lo que observamos desde hace 40 años, es que a veces hay negociaciones, a veces no hay. Pero cuando hay, nunca terminan".
El gobierno israelí no quiere ni oír hablar de una intromisión de la comunidad internacional que exime, según él, a los palestinos de negociar con Israel y de hacer las concesiones necesarias.
"En las propuestas internacionales que se han avanzado y que, de hecho, intentan imponernos, no se hace ninguna referencia verdadera a las necesidades de Israel en términos de seguridad ni a nuestros otros intereses nacionales", dijo Netanyahu.
"Intentan obligarnos a aceptar fronteras indefendibles ignorando totalmente lo que pasará al otro lado de la frontera", agregó. "Esto producirá los mismos resultados que ya hemos visto y sentido en nuestras carnes con la franja de Gaza y Líbano. No lo permitiremos".
Los franceses no se hacen ilusiones. Tienen que lidiar con uno de los gobiernos más conservadores de la historia de Israel y Netanyahu declaró en campaña electoral que no habría Estado palestino si resultaba reelegido.
Por su parte, Mahmud Abas expresó su oposición a una reanudación de las negociaciones con los israelíes que se traducirían en meses de palabrería vana que entorpecerían el avance de la causa palestina.
Ante tantas reticencias, Fabius mencionó claramente en el pasado la idea de "imponer" la paz a ambas partes.
En el caso de un fracaso en los próximos meses, París se reserva la posibilidad de reconocer.
FOTO: AFP




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