
Comedia griega
(Bruselas/AFP) Monte Carlo - MDS
Los ministros de Finanzas de la Eurozona iniciaron una reunión en la que tendrán sobre la mesa dos propuestas, una de las instituciones, que incorpora algunos elementos presentados por Atenas, y otra del gobierno griego.
Los funcionarios analizarán los dos documentos porque previamente no hubo acuerdo en la reunión entre el primer ministro griego Alexis Tsipras, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, y el del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem.
El plan inicial era consensuar un borrador común de reformas y esfuerzos fiscales, para presentarlo al Eurogrupo y luego a los jefes de Estado y de gobierno de la UE, que se reúnen esta tarde en Bruselas.
"Los griego dieron más bien pasos hacia atrás. Las posiciones están todavía más alejadas" que antes, indicó el ministro alemán Wolfgang Schäuble antes de entrar a la reunión.
"Todo el mundo quiere llegar a un acuerdo con Grecia (...) y por supuesto si tenemos que reunirnos nos reunimos todas las veces que sean necesarias antes de llegar a la ruptura", dijo su homólogo español, Luis de Guindos.
Los temas que bloquean siguen siendo principalmente los mismos: el nivel del IVA y las pensiones.
La negociación se había complicado ya el miércoles entre Atenas y sus acreedores (Comisión, BCE y FMI), cuando el gobierno de Tsipras rechazó las contrapropuestas.
Según fuentes gubernamentales griegas, Grecia retiró en las últimas horas dos propuestas de la lista, entre ellas el aumento de la tributación de las pensiones y el copago sanitario también para los jubilados, socialmente muy impopulares después de seis años de crisis y austeridad.
Los griegos trataban de compensarlas con otras medidas financieras equivalentes.
"Nos hace falta un compromiso político, un documento bastante preciso. El resto puede ir muy rápido", es decir la aprobación del acuerdo en los parlamentos griego y alemán, y el pago a Grecia para que salde lo debido al FMI el 30 de junio, indicó a la AFP una fuente europea este jueves.
"Un juego para salvar la cara"
Grecia y sus socios no paran de chocar en torno a las cuestiones técnicas, que tienen implicaciones tanto para la sociedad griega como entre los países acreedores.
"Esto es un juego en el que cada uno trata de salvar la cara", dijo a la AFP una fuente con acceso directo a la mesa de negociación.
Política y personalmente, los grandes protagonistas se juegan mucho en estas conversaciones.
Tsipras quiere que su gobierno de izquierda, que llegó al poder prometiendo el fin de la austeridad, sobreviva a un acuerdo en el que deberá hacer concesiones muy mal vistas por el ala más radical de su partido, Syriza.
Christine Lagarde aspira a un segundo mandato al frente del FMI en 2016 mientras que el presidente del Eurogrupo, el holandés Jeroen Dijsselbloem, aspira también a un segundo mandato, en detrimento del pretendiente español Luis de Guindos.
La canciller alemana Angela Merkel, personaje clave desde el inicio de la crisis griega, no quiere que sus esfuerzos terminen con una salida de Atenas del euro, pero al mismo tiempo se mantiene firme y exige que Grecia se acople a las reglas.
"Tsipras tiene que demostrar que está luchando hasta el final. Y los alemanes tienen que hacer gala de fuerza", comentaba la fuente europea a la AFP.
El gobierno de Tsipras necesitaría el apoyo de la oposición. El líder del partido centrista To Potami, Stavros Theodorakis, se encuentra esta semana en Bruselas, y declaró el jueves a la AFP que cree que "habrá un acuerdo", que su formación apoyará.
Las propuestas griegas prevén un esfuerzo fiscal de 8.000 millones de euros en 2015 y 2016. El 93% de este monto provendría de alzas de impuestos y de cotizaciones sociales, y el resto de una reducción de gastos.
Grecia necesita un acuerdo con sus acreedores para recibir 7.200 millones de euros de su programa de rescate, bloqueados desde el verano boreal pasado por falta de consenso sobre las reformas y ajustes que piden sus acreedores.
Con ese dinero, Atenas podrá saldar al FMI el 30 de junio un pago de unos 1.500 millones de euros, que actualmente no puede efectuar por su cuenta, al tener las arcas vacías.
Foto: AFP




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