
Mundial a la vista
(Moscú/AFP) Monte Carlo - MDS
Emmanuel Frimpong, de 23 años y jugador del Ufa, acusó a la Federación Rusa de Fútbol de cerrar los ojos ante un incidente racista del que dijo haber sido víctima.
Este exvolante del Arsenal fue expulsado la pasada semana en la primera jornada de la liga rusa, contra el Spartak de Moscú, por un gesto dirigido a aficionados del equipo de la capital. Frimpong explicó que respondía así a gritos de mono, algo que no pudo ser confirmado en la investigación de la liga rusa, por lo que el Spartak no fue sancionado.
"Que la Federación Rusa de Fútbol diga que no han visto ni escuchado ninguna prueba de racismo es más que una broma", escribió en Twitter Frimpong.
"El racismo en el fútbol no es un problema particular de Rusia", declaró el ministro de Deportes, Vitaly Mutko, citado por la agencia de prensa pública ITAR-TASS, añadiendo que el país iba a "reforzar la lucha" y recordando que "ya se han endurecido las sanciones".
"Vamos también a crear el puesto de inspector especializado encargado de constatar las manifestaciones de racismo durante los partidos. Los infractores no quedarán impunes", subrayó.
El incidente de Frimpong no es un caso aislado en Rusia.
Christopher Samba, defensa del Dinamo de Moscú, vivió episodios similares en dos partidos de la pasada temporada. El brasileño Hulk, atacante del Zenit, denunció en varias ocasiones haber recibidos insultos racistas durante los partidos e incluso acusó a un árbitro de comportamiento racista, pero la investigación no terminó en sanción.
Foto: AFP




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