Deporte

17/Sep
/2015

Sudamericana: Huracán, Independiente y Liga de Quito avanzan de ronda

Independiente venció sobre la hora 1-0 a Arsenal tras empatar en el choque de ida 1-1 y saltó a octavos de final de la Copa Sudamericana 2015. También clasificaron Liga de Quito al vencer 1-0 a Nacional de Paraguay en Asunción, y Huracán al superar a Tigre por 1-0, tras golearlo 5-2 en la ida.

El gol de los 'diablos rojos' sobre la hora lo marcó Lucas Albertengo, a los 87, ante unas 25.000 almas en el estadio Libertadores de América de la ciudad de Avellaneda (periferia sur).

Albertengo tocó al fondo del arco dentro del área chica, como fruto de una excelente jugada que armaron Matías Pisano y Cristian 'Cebolla' Rodríguez.

Olimpia es el club que compite históricamente con Independiente por la corona de "rey de copas", en base a las robustas colecciones de títulos de ambos en décadas pasadas.

Los paraguayos avanzaron a octavos al vencer 2-1 en tierra ajena a las Águilas Doradas de Colombia, tras empatar 1-1 en Asunción.

Hace cinco años, el club de la ciudad de Avellaneda ganó por única vez la Sudamericana. En 2007, el mundo del fútbol afuera de Argentina preguntaba ¿de qué club me habla? cuando el ignoto Arsenal le ganó la final de la Sudamericana al América de México.

Largos pasajes del encuentro estuvieron dominados por el síndrome de 'la mosca tse-tse', la que produce la enfermedad del sueño. El tedio se quebró apenas con un tremendo derechazo de Jesús Méndez de 25 metros que el guardavallas arsenalista Esteban Andrada desvió al córner en acrobático vuelo.

No encontraba con quien armar una jugada atractiva el mediocampista Martín Benítez, al que llaman 'el diamante' rojo. No supo encontrar socio en Pisano, otro malabarista del balón. El uruguayo Diego Vera se recostó demasiado como un puntero derecho, sin desequilibrar. El resultado fue un Independiente inofensivo.

Nada brilló tampoco en la escuadra que llaman del 'Viaducto', sistema que corre paralelo a su estadio en el vecino barrio de Sarandí. Sólo el chileno Matías Campos Toro trataba de enhebrar alguna maniobra con sentido común, merced a su sabio botín. Sabiduría, pero sin fogosidad.

El problema de los celestes con la banda roja es que el calvo atacante uruguayo Santiago Silva quedó aislado y acorralado por los cada vez más eficaces centrales 'rojos' Hernán Pellerano y Nicolás Tagliafico.

Era una noche pacífica para el guardameta local Diego Rodríguez. Pero una salida en falso, a 'cazar mariposas' como se dice en la jerga futbolera casi le cuesta un gol cuando el colombiano Santiago Tréllez cabeceó afuera con la valla desguarnecida.

Muy firme estuvo en la retaguardia arsenalista Federico Milo, sin dar ni un centímetro de ventaja a los delanteros de los 'diablos rojos'. Así como le sucedía a Silva, el centrodelantero Juan Lucero también quedó sólo en el área contra el resto del mundo.

Iván Varga, Miguel Caneo y Federico Lértora tejieron una telaraña de contención. No parecía Arsenal decidido a tomar riesgos. Le estaba diciendo adiós a la Copa, pero temeroso de romper el orden que le impuso su histriónico DT, Ricardo Caruso Lombardi. Con un gol le bastaba para patear el tablero. Tardó en ir a buscarlo sin miedo. De a poco amontonó gente arriba e hizo llover centros.

El DT Mauricio Pellegrino también pareció decirle a sus hombres que no valía la pena regalar nada porque el 0-0 los llevaba sin angustia a los octavos de final. El entrenador buscó oxigenar a su equipo y acertó con la entrada del uruguayo Rodríguez y el gol de Albertengo que liquidó el pleito.

Muy superior pero con penal de regalo, clasificó la Liga de Quito 

El único gol del encuentro fue anotado por el delantero Juan Cavallaro a los 85 minutos de tiro penal.

En el partido de ida en la capital ecuatoriana, los albos quiteños también había triunfado por el mismo marcador.

Con este resultado, Liga de Quito se verá las caras en octavos con el argentino River Plate, flamante campeón de la Copa Libertadores de América 2015, que recién entrará en acción por su calidad de monarca defensor de este torneo que ganó en diciembre de 2014.

El gol del triunfo de los ecuatorianos se produjo gracias a un error del juez brasileño Luiz De Oliveira que sancionó un penal por una supuesta falta del portero de Nacional Ignacio Don contra el delantero ecuatoriano Juan Cavallaro.

El mismo Cavallaro se encargó de la pena máxima. Remató abierto con el pie derecho hacia el poste izquierdo.

A pesar de la incidencia, el cuadro ecuatoriano dirigido por el argentino Luis Zubeldía hizo el gasto suficiente como para llevarse la victoria.

Sus delanteros marraron al menos ocho oportunidades claras de gol en el segundo tiempo ante un conjunto paraguayo muy débil, con problemas institucionales y que estrenó un nuevo técnico, Juan Manuel Battaglia.

La "Academia", como se conoce al Nacional de Paraguay, se insinuó ofensivo en gran parte del primer tiempo y tuvo opciones claras de conquista.

El delantero brasileño Rodrigo Teixeira, el mejor hombre del cuadro guaraní en el primer tiempo, pegó un balón en el palo derecho del arco defendido por Alexander Domínguez a los 13 minutos, tras un pase de su compañero de ataque Brian Montenegro.

A los 19 fue el turno de Montenegro cuyo disparo con el empeine de su pierna izquierda se fue afuera.

A los 45 minutos, la mejor ocasión para anotar de los paraguayos estuvo en los pies del volante Juan Argüello. Éste se perdió la conquista en la boca del arco desaprovechando un pase de Teixeira. La pelota fue controlada por el guardameta.

En el segundo tiempo, Liga fue un aluvión, decidido a resolver el pleito a su favor.

De entrada anotó el volante José Ceballos luego de un tiro libre de Holguer Matamoros. El polémico juez brasileño cobró una falta inexistente en el medio del área.

Unos minutos más tarde, a los 56, el volante Jonathan Alvez solo tenía que soplar para meter después de ganar las espaldas de la defensa adversaria. Sin embargo, inexplicablemente no pudo controlar la pelota.

El vacilante equipo local se libró por fortuna de lo que parecía una goleada.

Holguer Matamoros, Diego Morales, Jonathan Alvez, José Ceballos se turnaron para golpear el arco defendido por Ignacio Don.

En una de las incidencias más notables, Diego Morales primero y Alvez en segunda instancia fusilaron a Don a los 77 minutos pero el arquero salió indemne providencialmente.

A los 79 minutos, el delantero paraguayo Brian Montenegro pidió penal en una jugada de riesgo para el conjunto visitante. El árbitro brasileño ordenó proseguir la jugada.

Las incidencias se cerraron con el penal que cobró cinco minutos más tarde a favor de los visitantes.

Cavallaro avanzó solo y ante la salida de Don, De Oliveira creyó que el guardameta lo tocó y cobró penal. Las imágenes de la televisión mostraron que no hubo falta.

Huracán entró en octavos de final de Sudamericana al vencer 1-0 a Tigre

El gol fue marcado por el lateral Federico Mancinelli, a los 59 minutos, al producir una súbita aparición por el centro del área grande y rematar con precisión junto al poste izquierdo, luego de recibir un pase magistral de Alejandro Romero Gamarra.

El partido se disputó ante unos 9.000 aficionados en el estadio Tomás Ducó de 'El Globo' huracanense, club de rica tradición en el fútbol argentino pero que nunca había participado en la Sudamericana.

La historia de la serie favorecía a Tigre. Volvió este año a jugar la Sudamericana, a tres años de aquella final con los brasileños de Sao Paulo, la noche en que denunció una agresión de custodios en el entretiempo. No salió a jugar el segundo tiempo y la Conmebol consagró campeón a los paulistas.

Era demasiada la ventaja en goles que habían cosechado los albos de 'El Globo' en el estadio tigrense de la ciudad de Victoria (al norte de Buenos Aires). Tigre se había planteado en los entrenamientos una remontada heroica, pero en la cancha lucía apagado.

Por el contrario, el equipo del barrio capitalino de Parque de los Patricios se le fue al humo enseguida a 'El Matador'. Intentó golpearlo de entrada, lo que significa golpear dos veces. Lo derribó recién en la segunda fase cuando la esperanza de su rival agonizaba.

Hizo circular rápido el balón por el medio campo y procuró romper la barrera defensiva del rival por las bandas. Mauro Bogado e Iván Borghello tomaban el timón. 

Por las bandas se filtraban Torassa y Alejandro Romero Gamarra. En el corazón del área ganaba espacios Iván Moreno y Fabianesi. Pero el dominio territorial y de ritmo se esfumaba en el momento de la definición.

Los pilares de la defensa tigrense fueron Leandro González Pirez y Ernesto Goñi, con la temperamental asistencia del volante Agustín Pelletieri. Bajo los tres palos fue eficiente Sebastián D'Angelo.

Se daba un extraño desarrollo porque Tigre tenía que ganar por cuatro goles para clasificarse. Los gritos del DT Gustavo Alfaro comenzaron a hacerse sentir. A puro coraje, comenzaron sus hombres a presionar.

Aparecieron en Tigre las combinaciones del colombiano Sebastián Rincón con Carlos Luna. Se adelantaron en el campo Kevin Itabel y Horacio Orzán. No dio resultado. Huracán estaba muy bien plantado con Hugo Nervo y Luciano Balbi como sólidos centrales. El guardavallas Marcos Díaz no pasó disgustos.

Alfaro quemó las naves y ensayó numerosos cambios pero ninguno dio resultado. Ni Facundo Sánchez ni Federico González le dieron la profundidad ofensiva pretendida. Huracán, muy sereno, movió el tablero de suplentes pero sólo para proteger a sus hombres con el partido liquidado.

El encuentro fue solo mediocre pero los hinchas de Huracán celebraron eufóricos.

Foto / Fuente: AFP

MDS

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