
Columna
Por Micaela Cotelo:
Hace siete años, se tenía una visión pobre, culturalmente hablando, de Montevideo. Escasa en cuanto a propuestas de nivel para la vida nocturna. Esta idea no solo estaba fijada en las mentes del público citadino sino también en los propios artistas nacionales que necesitaban, desde su lugar, un espacio de esas características.
Al momento de su inauguración, La Trastienda significó un gran avance en el tratamiento de la música en nuestro país. Y no sólo en esa materia, ya que varios artistas del rubro humorístico por ejemplo, también tienen espacio en este escenario. Si bien contamos con variados lugares donde los artistas se pueden presentar, era necesario uno que permitiera fusiones de géneros y variedad de propuestas.
Escenario versátil, donde una noche se puede disfrutar de una banda de rock, pasando por un show humorístico de Flavio Posca, la visita rapera de Nach Scracht desde España hasta tangos. Es esa variedad y nutrida oferta en su cartelera, que lo convierte en una opción ideal para aquellos que disfrutan de la noche y de la cercanía con el artista.
La Trastienda fue inaugurada en este mismo mes pero del año 2008. Hace siete años que contamos con un escenario ideal para disfrutar de forma cercana e íntima a los mejores artistas, tanto nacionales como internacionales mientras se degustan las propuestas del bar presente en el mismo espacio, tanto en materia de bebidas como gastronómicamente con variedad de empanadas.
El responsable de su desembarco en Montevideo, fue el empresario Danilo Astori (hijo), quien seguramente apreció el éxito generado en el espacio homónimo que se erige en Buenos Aires (con quince años de trayectoria en ese momento). Esta alternativa de un pub grande, que da lugar tanto a un recital donde se puede hacer pogo hasta observar un espectáculo cómodamente sentado en mesas dispuestas.
Este escenario ubicado sobre la transitada Avenida Daniel Fernández Crespo, cuenta con una capacidad para mil doscientas personas de pie y seiscientas sentadas. La posibilidad de acercamiento con el artista en el hall de la sala, post-show también es uno de los ingredientes que hace especial a La Trastienda.
Si nos dirigimos básicamente al concepto de trastienda, como parte trasera que queda oculta al cliente y se guarda el género que no está expuesto, no sabemos si quien determinó este nombre para el espacio lo asoció directamente con esto o no pero tiene una interpretación ciertamente coherente. En un país en el que muchos artistas reclaman más escenarios disponibles para exponer sus trabajos, en el que el público también demanda más propuestas de entretenimiento.
Quizás el concepto se ajusta perfectamente a la historia de La Trastienda Club de Buenos Aires, la “madre” de la uruguaya. Abrió sus puertas en diciembre de 1993 en el barrio de San Telmo, en lo que era un viejo almacén de ramos generales de fines del siglo XIX. El fuerte contexto histórico en el que se encuentra más las propuestas presentadas en un ambiente de Café-Concert, hacen de este lugar un referente de la movida cultural bonaerense.
La nuestra, la montevideana, cumple entonces siete años en este mes y como siempre, ofrece una amplia gama de propuestas para las próximas fechas.
Al momento de su inauguración, hace siete años, Mateo Moreno, uno de los artistas que participó del espectáculo de apertura, dijo: “Es el lugar que le faltaba a Montevideo para la música, y todo lo que tenga que ver con espectáculos”. Y de eso se trata, de aprovechar al máximo este lindo espacio con el que contamos para acercarnos a la cultura nacional e internacional.-
MICAELA COTELO




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