Internacionales

22/May
/2016

Abatido el mulá Mansur, jefe de talibanes afganos y opuesto a negociaciones

El jefe de los talibanes afganos, el molá Akhtar Mansur, abatido este fin de semana por un dron estadounidense, lideraba la insurrección islamista desde julio de 2015 tras el anuncio de la muerte de su predecesor, el misterioso molá Omar.

Considerado inicialmente como favorable a las negociaciones de paz con el gobierno afgano, el molá Mansur, una vez convertido en jefe de los talibanes, rehusó sentarse en la mesa de negociaciones.

Para muchos observadores, Mansur era la opción evidente para suceder al molá Omar. Los orígenes de ambos líderes se cruzaban. Los dos nacieron a principios de los años 1960 en la provincia de Kandahar, en el corazón del país pastún y origen de la rebelión talibán que gobernó Afganistán de 1996 a 2001.

Al igual que el molá Omar, quien huía de las cámaras, las entrevistas y las apariciones públicas, su sucesor apareció en muy pocas fotos. En éstas, se podía ver a un hombre con una poblada barba negra y un turbante en la cabeza.

El molá Mansur pasó gran parte de su juventud en Pakistán, como millones de afganos que huían de la guerra. A lo largo del tiempo, el nuevo líder talibán entabló vínculos con los servicios secretos paquistaníes, el ISI, a los que Kabul acusa regularmente de haber creado y alimentado la insurrección talibán.

A mediados de los años 90, cuando los talibanes controlaban la mayor parte del país, se convirtió en ministro de la Aviación Civil en el gobierno de los islamistas

Volvió a huir a Pakistán en 2001 cuando los talibanes fueron expulsados del poder por una intervención militar internacional liderada por Estados Unidos tras los atentados del 11 de Septiembre.

 

- Sin el aura religiosa -

 

Aunque al molá Omar, no tuvo el aura religiosa de este último, designado "emir de los creyentes" en 1996 tras su nombramiento como líder, lo que le confería una mayor legitimidad entre los combatientes.

 

AFP

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