Internacionales

01/Jul
/2016

La alta costura desfila en París en plena era de cambios

La semana de la alta costura se abre este domingo en París, donde el sector de la moda se encuentra en plena transformación con marcas iconoclastas decididas a cambiar las reglas del juego.


Unas treinta casas de alta costura desfilarán del 3 al 6 de julio para presentar sus colecciones para el próximo otoño-invierno.

La llegada de una mujer al frente de la legendaria casa Dior es un secreto a voces y se anticipa que la semana próxima se anunciará el nombramiento de la italiana Maria Grazia Chiuri como directora artística, en reemplazo del belga Raf Simons.

Chiuri dirige actualmente la creación para Valentino, comercialmente exitosa, junto a Pierpaolo Piccioli. Ambos presentarían su última colección conjunta el miércoles, si se confirma la versión, no desmentida por Dior.

La italiana sería la sexta en la dinastía de sucesores del fundador Christian Dior, luego de Yves Saint Laurent, Marc Bohan, Gianfranco Ferré, John Galliano y Raf Simons.

A la espera del nombramiento, Dior volverá a presentar una colección a cargo de su taller, bajo la batuta de Lucie Meier y Serge Ruffieux.

Las idas y venidas de diseñadores con contratos millonarios, que cambian de marca como las estrellas de fútbol de equipo, es una tendencia acentuada en los últimos años.

A medida que una nueva generación de creadores treintañeros se abre camino en este mundo lleno de reglas no escritas y tradiciones, avanzan formas de producción, a veces reñidas con la esencia misma del lujo, destinadas a revitalizar la industria y aumentar aún más sus rendimientos.

El diseñador georgiano Demna Gvasalia - consagrado con su primera colección de moda masculina para Balenciaga la semana pasada - es a los 35 años la figura ascendente más adulada, al frente de la revolucionaria Vetements, la marca que impuso en las pasarelas un nuevo estilo, más distendido y atento a lo que la gente usa en la calle.

Sus vaqueros realizados con un par de Levi's, deconstruidos y ensamblados, causan furor entre los fashionistas, que adoran sus camisetas amarillas con logo DHL o sus vestidos con estampados florales y mangas interminables.

Los vientos huracanados de cambio también soplan sobre los calendarios para acercar la presentación en las pasarelas y la disponibilidad en las tiendas, alargando así la duración de las prendas en los comercios.

"Estamos en el comienzo de una era de cambio en el mundo de la moda", dijo a la AFP Octavio Pizarro, diseñador chileno instalado desde años en París. Un proceso, agregó, acelerado por el papel de las redes sociales a la hora de captar y difundir las tendencias.

"Hay un afán por llegar a la calle creando un buzz, sorprendiendo con cosas inesperadas, muchas veces es todo una cuestión de marketing más que de creación", agrega.

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