
Las negociaciones entre la multinacional y el gobierno uruguayo se iniciaron de manera oficial ayer, cuando el mandatario y sus ministros recibieron en la residencia presidencial a representantes de la empresa.
La nueva pastera se ubicará en la cuenca del Río Negro y demandará una inversión de unos 4 mil millones de dólares. Se trata de la planta más grande de UPM en el mundo.
La producción se trasladaría a través del ferrocarril al Puerto de Montevideo y desde allí en buques rumbo a los diferentes mercados.
Precisamente, la infraestructura es uno de los aspectos que podría condicionar el proyecto.
La empresa considera que la mejora de las rutas, el tren y el puerto son responsabilidad del Estado, aunque desde el gobierno se pretende que la multinacional colabore con estas obras.
Una segunda etapa del proyecto (con una duracióne estimada de dos años) implicaría el comienzo de obras de infraestructura logística, los proyectos de pre-ingeniería, licitaciones y de autorizaciones para el proyecto de la fábrica.
De cumplirse satisfactoriamente esta fase, el directorio de la empresa tomará la decisión de inversión y luego se iniciará la construcción del complejo industrial que demandaría dos años y medio de plazo, en paralelo con la ejecución de los trabajos para mejorar la logística.
Se espera que en el conferencia de prensa de esta mañana Tabaré Vázquez comunique cuál será el rol del gobierno en este proyecto, que a priori prevé unos 8 mil puestos de trabajo directos e indirectos, en toda la cadena productiva.
Foto: Presidencia




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