"El ejército sirio y sus aliados han sufrido una derrota muy dura", afirmó el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abdel Rahman, quien informó que los rebeldes no sólo consiguieron romper el asedio de sus adversarios, sino que consiguieron rodearlos a su vez.
Los medios estatales sirios niegan, sin embargo, que la contraofensiva de los rebeldes, a los que llaman "terroristas", haya tenido éxito.
Las fuerzas del régimen no lanzaron el domingo ningún contraataque terrestre, aunque su aviación procedió a bombardeos.
Alepo, segunda ciudad del país, se encuentra dividida desde 2012 en dos áreas: una bajo control de los rebeldes, al este, y otra en poder del régimen, al oeste.
Sin embargo, una alianza de grupos rebeldes -islamistas y yihadistas- afirmó el sábado haber tomado el barrio gubernamental de Ramusa, en la periferia sur de Alepo.
Desde allí, lograron romper el asedio impuesto por el régimen desde el 17 de julio y abrir una ruta con los barrios rebeldes del este, donde viven 250.000 habitantes, precisaron los insurgentes.
AFP




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