
Brasil celebró este miércoles el día de su Independencia y abrió los Juegos Paralímpicos en medio de protestas contra el presidente conservador Michel Temer, que asumió tras la destitución de la mandataria de izquierda Dilma Rousseff.
En medio de silbidos, gritos de "¡Fuera Temer!", "¡Golpista!", así como de aplausos y de consignas favorables, Temer encabezó por la mañana en Brasilia la conmemoración de la fecha nacional junto a su esposa y varios ministros.
En su primer gran acto público desde que asumió la presidencia la semana pasada, Temer no desfiló en el automóvil Rolls Royce convertible de los años 50 -como es tradición en esta fecha- ni lució la banda presidencial.
A pocos metros del desfile cívico militar, en la principal avenida de la capital brasileña, unos 2.700 manifestantes según la policía marcharon hacia el Congreso coreando consignas contra el gobierno, al que acusan de implantar retrocesos sociales.
El ministro jefe de gabinete, Eliseo Padilha, desestimó las protestas y afirmó que "no sorprendieron al gobierno". "Unas 18 personas protestando entre 18.000 (presentes), la dimensión es buena. ¿Usted ya oyó hablar de democracia sin libertad de expresión?", comentó.
Foto: AFP




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