
Con la economía atravesando su peor recesión en más de un siglo y con apenas dos años de gobierno por delante, Temer dio una clara señal de fuerza el lunes, cuando la Cámara de Diputados apoyó la enmienda propuesta para enmendar la Constitución y encorsetar los desembolsos del Estado durante 20 años.
El proyecto, que solo permite aumentar el gasto público para compensar la inflación del año previo, fue respaldado por 366 diputados, 58 más de los necesarios para superar la primera de las dos votaciones previstas antes de pasar al Senado.
"La aprobación fue muy importante hasta por su simbolismo. Muestra madurez. El país tiene un régimen fiscal insustentable y desestabilizador para la economía. El sistema está implosionando por rigideces del presupuesto, como el ajuste automático del salario mínimo", sobre el cual están indexadas las jubilaciones, "y por el envejecimiento de la población", dijo a la AFP Zeina Latif, economista de XP Investimentos en Sao Paulo.
"Pero esta enmienda no es un instrumento de ajuste fiscal en sí misma, es apenas una prohibición de aumentar el gasto. Serán necesarias otras reformas estructurales para poder cumplir con ese límite, y es ahí donde entran las jubilaciones, que son la prioridad", agregó.
"Tenemos responsabilidad y estamos cortando en carne propia", declaró el domingo Temer, que sucedió a la izquierdista Dilma Rousseff el 31 de agosto tras un traumático proceso de destitución.
Foto:AFP




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