
Además, el jerarca enumeró los resultados del Programa de Alta Dedicación Operativa (PADO), que ha permitido iniciar la reversión de la tendencia al incremento sostenido en el número de rapiñas desde que existen registros estadísticos.
Bonomi explicó que si bien el nuevo sistema está concentrado en disuadir las rapiñas, genera un efecto global en la ocurrencia de otros delitos violentos.
Precisó que la presencia policial, el control vehicular y la verificación de identidad de personas inciden notablemente sobre otros delitos, cuyo número también se ha reducido en Montevideo, Canelones y San José, en 2016, desde el inicio del nuevo sistema.
En estos tres departamentos y como efecto global de las nuevas medidas de patrullaje y trabajo policial, en 2016 han descendido un conjunto delitos violentos: descendieron los copamientos en un 61 %; la violencia privada, un 29 %; las lesiones gravísimas, un 19 %; las lesiones graves, un 18 %; las violaciones, un 17 %, las rapiñas, un 8 %, los homicidios, más de un 10 %; la violencia doméstica, un 6,5 %; las lesiones personales, un 6 %; atentados violentos al pudor, 6 %; amenazas, un 4 %.
En Montevideo, donde ocurren la mayoría absoluta de los homicidios, el descenso alcanzará el 13 %. Y en ese mismo departamento, donde ocurren el 84 % de las rapiñas, el descenso también será superior al promedio nacional.
Foto: Presidencia




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