

PRIMERA PROPUESTA:
Visita nocturna al Castillo Pittamiglio y Fragmentos de "Sueño de una noche de verano". Los jueves a las 21hs.
Las noches estivales dan lugar a la aparición de criaturas fantásticas. Luego de recorrer el Castillo Pittamiglio en una visita guiada, la acción se desarrolla en una noche mágica, propicia a toda clase de episodios sobrenaturales. Desde los más recónditos lugares de la imaginación que late en el alquímico edificio, se presentan “duendes que habitan en los patios y rincones” del gran edificio de la Rambla Gandhi. Un fragmento encantador de la gran obra de William Shakespeare. (Versión de Daniel Salomone)
Dirección: Fabián "Chicho"Silva.
Elenco: Fabián "Chicho"Silva, Lily Dos Santos y Fernando Lofiego

SEGUNDA PROPUESTA:
"Sensación térmica", que realizará su última función el viernes 27 de Enero, a las 21hs y le seguirá “Juego de Piratas”
Todos despiertan y César siente frío, pero no logra darse cuenta de si se trata de su imaginación. Entonces se oye también un solo de saxo, que el vecino del protagonista ejecuta cada tanto. A César se le ocurre pensar que el músico quizás sea un cómplice de la delincuencia, alguien a quien los ladrones encomendaron darles una señal para poder irrumpir en el piso... Pero eso es tan sólo el comienzo de las confesiones y el cómico delirio de un hombre que, por momentos, se parece a cualquiera de nosotros.
Dirección Alvaro Loureiro
Elenco: Fabián "Chicho"Silva

TERCERA PROPUESTA:
"La casona del horror" va los viernes 22.30 hs
La función plantea a los espectadores quedarse completamente a oscuras, con un guía muy especial, un zombie o muerto viviente. Terror, humor y amor se unen en un espectáculo protagonizado por un vampiro excéntrico, el anfitrión de una morada siniestra donde los espectadores se convierten en huéspedes. A lo largo de la travesía, aparecen y desaparecen criaturas y seres extraños, habitantes de los míticos rincones del misterioso castillo.
Dirección Alvaro Loureiro
Elenco: Marcelo Borrat - Augusto Vázquez - Lily Dos Santos - Maxi Rodríguez
CONTACTO CASTILLO PITTAMIGLIO: Rambla Mahatma Gandhi 633
LOCALIDADES A PRECIOS POPULARES
TELÉFONO DE CONTACTO: 2710 10 89
DIRECCIÓN: Rambla Gandhi 633

HISTORIA DEL CASTILLO PITTAMIGLIO
Durante casi 50 años, entre 1911 y 1966, un hombre solitario, dueño de 400 propiedades, solía pasearse por los aledaños de Francisco Vidal y 21 de Setiembre. Era el arquitecto Humberto Pittamiglio, exministro de Obras Públicas, que planificó, diseñó y construyó un castillo cuya característica esencial era que nunca podría terminarse.
El castillo Pittamiglio es un monumento o libro abierto de la alquimia. De propiedad municipal, está localizado en la calle Francisco Vidal, en Punta Carretas, entre 21 de Setiembre y la rambla. Hoy por hoy alberga a la sede de la Asociación de Promotores Privados de la Construcción del Uruguay y un centro cultural.
Buena parte de la ciudad de Montevideo fue hecha por constructores privados como Rossell y Rius, Francisco Piria, Bello y Reborati, o figuras más singulares como Humberto Pittamiglio. Este construyó un castillo que es como un paseo por la alquimia, el que cuenta con 54 habitaciones, escaleras que no conducen a ninguna parte, una torre principal de 45 metros de altura y 23 torreones de diferentes tamaños y objetivos.
Para llegar, al final del camino, a un torreón gigantesco, con la rosa de los vientos sobre el mar, con la Victoria de Samotracia asomándose a la rambla. Cuando se hace todo este periplo, según la tradición alquímica, se habrá procesado la transformación del visitante, con una reverberación de su energía.
La construcción del castillo comenzó en 1911, el mismo año en que Pittamiglio adquirió a Francisco Piria el terreno, en una zona de ranchos denominada La Estacada. Allí comenzó una aventura alquímico-arquitectónica que culminaría el día de la muerte del propietario, en 1966.
Humberto Pittamiglio fue alumno de Francisco Piria, no sólo en el arte de construir, sino en la disciplina alquímica, con una relación de maestro-discípulo a la que fue fiel durante toda su vida.

El castillo Pittamiglio es un monumento o libro abierto de la alquimia. Al castillo se accede por la calle Francisco Vidal y desde el comienzo se destaca toda la simbología marina por medio de barcos, mayólicas, incrustaciones en cerámicas.
Luego se accede al castillo, un verdadero laberinto que representa las sucesivas transformaciones del hombre en su pasaje por la vida terrena. El camino está lleno de sobresaltos. En primer lugar sorprende que a pesar de las inusuales dimensiones de la obra, y en medio de la majestuosidad y de la nobleza de los materiales, no existe un gran salón, ni una habitación suntuaria: se trata más bien de una maraña de recovecos, salpicada de escaleras y pasajes laberínticos, que una única vía de escape al mar, que representa la victoria de la vida.
Se trata de aproximadamente 1.300 metros cuadrados, distribuidos en una aparentemente loca arquitectura de niveles desencontrados, que se quiebran y se suceden sin lógica aparente.

PITTAMIGLIO, EL EXMINISTRO
Humberto Pittamiglio nació en Italia, en 1886. En su primera juventud se trasladó a Montevideo, donde estudió y se recibió de arquitecto, en la Universidad de la República.
El presidente Feliciano Viera lo designó Ministro de Obras Públicas, cargo que desempeñó desde 1915 a 1919. Murió en el mes de septiembre de 1966, soltero y sin hijos. En el castillo vivió solo, con sus sirvientes. Al momento de su muerte poseía más de 400 propiedades, las que dejó a empleados e instituciones públicas y religiosas. Fiel a sus creencias, dos de ellas las legó al propio Humberto Pittamiglio, quien las recibirá, según la alquimia, que no cree en la muerte, cuando concluya su transformación. Se presume que su laboratorio de alquimia funcionaba en el subsuelo del castillo. Era un hombre de pocos amigos, fanático de la ópera, que solía pasearse por las inmediaciones del castillo en horas de la noche, bajo una gran capa roja.
Realizó otras construcciones características, como las de la esquina de Vidal y 21 de Setiembre; la construcción donde ahora funciona la heladería Cantegril, en 21 de Setiembre y Williman; el edificio de San Felipe y Santiago, detrás de la Universidad; la curiosa torrecita de poco más de tres metros de frente, entre Bulevar España y 21 de Setiembre y también el castillo próximo al balneario Las Flores, en Maldonado.
A su muerte, legó el castillo a un barón francés, el marido de la cantante Josephine Baker. Como el destinatario no lo aceptó, el inmueble pasó a manos de la Intendencia.
Para terminar de desnortear a los biógrafos, durante la guerra, Humberto Pittamiglio llegó a ofrecer su casa al Papa Pío XII, para que se refugiase de las bombas en alguna de las infinitas plantas del castillo. El Papa, claro está, no respondió la carta.
Fotos: Archivos RMC e IM




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