
Unas 60.000 personas están en gran peligro en Zabadani, Madaya, Fua y Kefraya, advirtió el coordinador humanitario de la ONU en Siria, Ali al Zaatari.
Zabadani y Madaya, en la provincia de Damasco, están sitiadas por las tropas del gobierno sirio y sus aliados.
Fua y Kefraya, ciudades chiitas favorables al gobierno en la provincia de Idleb (noroeste) están rodeadas por los rebeldes.
Unos "60.000 inocentes están atrapados por la violencia cotidiana y la precariedad, afectados por la malnutrición y la ausencia de servicios médicos", denunció Al Zaatari.
"La situación va a conducir a una catástrofe humanitaria", dijo Al Zaatari.
"El principio de dejar entrar la ayuda humanitaria a los civiles en total libertad debe ser respetado", agregó el responsable de la ONU.
La última vez que esas cuatro ciudades recibieron ayuda humanitaria fue en noviembre de 2016.
"Debemos actuar ahora, la gente no puede esperar más", dijo Al Zaatari.
Según la ONU, 600.000 personas viven en zonas sitiadas y 4,12 millones en zonas de acceso difícil.
AFP




Titulares por email