
"Hay un gran interés en concluir un acuerdo rápidamente", subrayó el jefe negociador del gobierno brasileño, Ronaldo Costa Filho, en una reunión en la capital francesa sobre las perspectivas económicas de este potencial espacio de 760 millones de personas.
"Actualmente nos encontramos frente a un resurgimiento del proteccionismo", señaló el funcionario en referencia a las políticas económicas del nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que en el último mes han creado una gran incertidumbre a nivel global.
No obstante, estimó que este escenario internacional, que implica "una migración del centro de gravedad económico", puede ser favorable para avanzar en las negociaciones retomadas entre ambos bloques en 2010, tras años de estancamiento.
En la misma línea, el subsecretario argentino de Integración Económica Latinoamericana y Mercosur, Daniel Raimondi, apuntó que "estamos en un contexto internacional en el que creemos que hay espacio para un entendimiento con la UE".
Y si bien la situación internacional "pone en tela de juicio la vigencia y la validez de los procesos de integración en general, el Mercosur y la UE han vuelto a apostar por la integración", agregó, haciendo hincapié en los "beneficios mutuos" que conllevaría para ambos socios un tratado comercial que excluya los aranceles.
Los países del Mercosur - que integran los dos gigantes sudamericanos junto con Uruguay, Paraguay y la suspendida Venezuela, que no participa en estas negociaciones - intentan desde 1999 alcanzar un acuerdo de este tipo con la UE.
Últimamente, ambos bloques mostraron su disposición para avanzar en estas negociaciones y en mayo pasado intercambiaron propuestas, aunque en principio se dejó fuera la carne bovina y el etanol, por ser productos que suscitan sensibilidades a ambos lados del Atlántico.
La próxima cita para proseguir las conversaciones entre la UE y el Mercosur tendrá lugar en marzo en Buenos Aires.
Foto: AFP




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