
"Las múltiples iniciativas estatales y de la sociedad civil no bastan sin un cambio cultural que centre el valor cotidiano en la dignidad humana", expresó este miércoles la Secretaría de Derechos Humanos de la Presidencia tras confirmarse la octava muerte violenta de una mujer a manos de parejas o exparejas.
"Los homicidios de mujeres, por el hecho de ser tales, son femicidios, y esto trasciende lo meramente jurídico o nominativo", indicó el órgano estatal en comunicado en el que consideró "preocupante" la situación y demandó "cambios tanto en lo subjetivo como en lo material e institucional".
Además, reclamó la aprobación de "un proyecto de ley integral contra la violencia de género" que el Parlamento tiene a estudio.
"Creemos que acá la clave está en la importancia de comprometernos en lo que es un cambio cultural", dijo el titular de la Secretaría, Nelson Villarreal, y agregó que el feminicidio es "agravante del homicidio".
Autoridades del Instituto Nacional de la Mujer y del Ministerio de Interior anunciaron también que a partir de mayo se extenderá el sistema de monitoreo a través de tobilleras electrónicas para agresores hombres. El programa, que actualmente funciona en cuatro departamentos, sumará otros cuatro.
"Hay un problema social que el Estado lo reconoce y lo busca atender", comentó la directora del Instituto Nacional de la Mujer, Mariela Mazzotti, al anunciar que también se ampliará "la atención psicosocial por disposición judicial de tobilleras".
Uruguay registró en 2016 un total de 380 tobilleras colocadas a hombres por violencia doméstica.
El Pit-Cnt convocó a los sindicatos para que el 8 de marzo realicen un paro parcial contra los feminicidios, en el marco del Día Internacional de la Mujer.
AFP




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