
Una decena de víctimas se contabilizó entre jueves y viernes. Una feroz ola de lodo y piedras cubrió una carretera en Otuzco, La Libertad (norte), arrasando camiones y a sus ocupantes, con siete fallecidos.
También en el norte el policía Ántero Llaque se desvaneció y murió de un infarto después de haber ayudado a varias personas a salvar su vida de la furia del río Tumbes.
"Sacrificó su vida por nosotros (...) Claramente recuerdo su rostro cuando me decía: todo está bien, no te preocupes, tío", contó a la prensa Juvenal Julca, un discapacitado de 61 años, a quien Llaque auxilió antes de morir.
"El Niño Costero", es un calentamiento del mar frente a la costa peruana que genera alta evaporación y nubes cargadas. La ausencia de vientos favorece su permanencia. Las precipitaciones aumentan el caudal de los ríos, que destruyen todo a su paso hacia el mar.
Foto: AFP




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