
Esta región fronteriza de mayoría musulmana, lejos de los circuitos turísticos, se enfrenta a una insurrección de los rebeldes malayos que piden más autonomía en un país mayoritariamente budista.
A primera hora de la tarde explotó una primera bomba, escondida en una moto, creando el pánico entre los clientes del supermercado.
"La segunda explosión fue la de un coche bomba" en el párking del supermercado" de la cadena Big C, dijo a la AFP el responsable de la policía de Pattani, Thanongsak Wangsupa.
Según la policía hay 51 heridos, cuatro de ellos graves, y entre las víctimas hay varios niños. La Unicef calificó inmediatamente de "inaceptable" este ataque.
Desde 2004 más de 6.800 personas han muerto en este conflicto, en su mayoría civiles.
AFP




Titulares por email