
El delincuente estaba recluido en Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa) desde 2008 por homicidio, rapiñas y más de una decena de fugas.
El pasado mes de noviembre, la jueza de Adolescentes Patricia Borges le concedió autorización para salir a trabajar en el Puerto de Montevideo,
Ricky es uno de los 120 adultos que conviven con los menores recluidos en los centros de internación del organismo. Muchos de ellos cumplen penas por delitos que cometieron cuando eran menores pero que se han incrementado porque incurren en nuevos delitos cada vez que se fugan.
Foto: Captura Google Maps




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