
El discurso empezará a las 15:00 ante los diputados y los senadores franceses reunidos, una configuración excepcional que Macron quiere convertir en rito anual, al estilo del discurso sobre el estado de la Unión en Estados Unidos.
En paralelo, el presidente centrista, elegido el 7 de mayo, ha decidido abandonar la tradición de la entrevista que los presidentes franceses suelen dar el 14 de julio, día de la fiesta nacional.
Sin embargo este formato de discurso no gusta a algunos diputados, como el presidente del partido conservador Los Republicanos (LR), Christian Jacob, que advirtió a Macron del peligro de ejercer un "poder sin compartir" y de "aplastar" la figura del primer ministro.
Por su parte los 17 diputados del partido de izquierda radical Francia Insumisa decidieron no asistir y su líder, Jean-Luc Mélenchon, denunció "la dimensión faraónica" y la "monarquía presidencial" de Macron.
AFP




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