Internacionales

21/Jul
/2017

Violencia en Jerusalén Este y Cisjordania se salda con 6 muertos

Hubo más de 450 heridos, mientras las autoridades palestinas suspendieron relaciones con Israel.

 

El presidente palestino, Mahmud Abas, anunció que había "congelado los contactos" con Israel hasta que las nuevas medidas impuestas por el Estado hebreo en la Explanada de las mezquitas, en Jerusalén Este, no sean anuladas.

Abas habló con los periodistas al término de un día sacudido por enfrentamientos entre manifestantes palestinos y las fuerzas israelíes, que dejaron al menos seis muertos y cientos de heridos en Jerusalén Este y Cisjordania ocupada.

Tres israelíes han muerto y un cuarto ha resultado herido grave en un ataque con arma blanca en un asentamiento en el norte del territorio palestino ocupado de Cisjordania, según ha informado el Ejercito israelí. ”Un asaltante se infiltró en una vivienda privada en la comunidad de Neve Tsuf, al noroeste de Ramala, y apuñaló a cuatro civiles israelíes”, señala un comunicado castrense.

”Se efectuaron disparos contra el asaltante”, dice la nota, que no confirma si este ha fallecido. 

Por otra parte, tres palestinos murieron y cientos resultaron heridos este viernes en enfrentamientos en Jerusalén Este y en Cisjordania ocupada, donde un palestino mató por la noche a puñaladas a tres israelíes en una colonia.

El atacante, un veinteañero, penetró en una vivienda de la colonia de Neve Tsuf, al noroeste de Ramala, donde mató a tres civiles israelíes e hirió a otro, antes de resultar herido de bala, indicó una portavoz del ejército.

"Atacó y masacró una familia durante la cena de sabbat, matando al abuelo y dos de sus hijos e hiriendo a la abuela", contó una portavoz de las fuerzas de seguridad a la AFP, sin dar más detalles sobre la identidad de las víctimas.

El ataque se produjo tras un día de enfrentamientos mortales entre las fuerzas de seguridad israelíes y manifestantes palestinos.

Las tensiones han aumentado en la última semana desde que un ataque le costó la vida a dos policías israelíes el 14 de julio en el casco antiguo de Jerusalén.

Israel, que asegura que las armas de los atacantes habían sido escondidas en la Explanada de las Mezquitas, decidió instalar detectores de metales en las entradas de este lugar extremadamente sensible, tercer lugar santo del islam y venerado por los judíos como Monte del Templo, el lugar más sagrado del judaísmo.

La medida causó la ira de los palestinos, cuyo presidente, Mahmud Abas, anunció este viernes por la noche que los contactos con Israel estarían "congelados" hasta que el Estado hebreo no levante tales medidas.

Tras haber empezado en Jerusalén Este, los enfrentamientos se propagaron a Cisjordania ocupada donde, según el ejército israelí, 3.000 palestinos se concentraron en varios puntos. Los choques más violentos tuvieron lugar en Qalandya, cerca de Ramala, y en Hebrón, en el sur del territorio palestino.

En ambas ciudades, el ejército respondió a los lanzamientos de piedras con medios antidisturbios, indicó a la AFP una portavoz del ejército.

Foto :AFP

 

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