
Con más de una hora de atraso, y una pausa cargada de suspicacias, comenzó pasadas las 19 (14 en la Argentina) la sesión del Parlamento de Cataluña en la que se esperaba una declaración de independencia.
Puigdemont hizo anotaciones hasta último momento en su discurso. El gesto parecía una señal más de vacilación o de incertidumbre.

Tenso y con rostro serio. Puigdemont había llegado a las 17 al Parlamento catalán. Guardó silencio cuando uno de los más de mil periodistas acreditados le preguntó "¿Declarará hoy la independencia?".
El día transcurrió con enorme tensión por miedo a choques civiles. "Me voy de la ciudad", anunciaban muchos barceloneses por la red social Twitter.
Había camiones antidisturbios alrededor del Parlamento y un vasto operativo de seguridad a cargo de la policía regional, los Mossos d Esquadra, cuyo papel en el pasado referéndum es motivo de investigación penal.
Varios puntos estratégicos, sin embargo, estaban a cargo no de ellos sino de las fuerzas nacionales. Esto es, Policía Nacional y Guardia Civil. Son ellos los que están frente a delegaciones del gobierno español en la región; en el Tribunal Constitucional.
"Se montó un operativo de seguridad por lo que pueda llegar a ocurrir", decían voceros de las fuerzas. Centrales energéticas también fueron asumidas por fuerzas nacionales así como un refuerzo en las fronteras.
El informe a cargo de Francho Baron de CNN en español Radio:
Fotos: EFE (portada) y captura youtube




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