
El conjunto incaico fue mejor pero dejó en evidencia su incapacidad para definir ante un equipo oceánico que ofreció bien poco pero inquietó sobre el final.
Todo tendrá ahora que definirse en Lima el próximo miércoles, cuando los peruanos deberán superar la presión de saberse favoritos y jugar en casa para poder lograr el sueño de regresar a un Mundial de fútbol, a donde no llegan desde 1982.
Perú tomó el protagonismo ante unos neozelandeses limitados e imprecisos, y cuando le impuso velocidad a la pelota, particularmente gracias a las carreras de André Carrillo, se acercó con cierto peligro al área local.
Foto y datos: EFE




Titulares por email