
La obra, de 10 millones de dólares, responde a una demanda creciente de energía en la zona norte del país. Casaravilla recordó que el cambio de la matriz energética requiere de la modernización de las subestaciones y que entre 2010 y 2019 UTE habrá invertido unos 3.000 millones de dólares.
Casaravilla que esta inversión permitirá que el sistema de transmisión quede preparado para los próximos 30 años y, además, consolidará el anillo de transmisión de alta tensión de la zona norte del país, consigna Presidencia.
En el norte del país, además, se generaron diversos proyectos eléctricos, ya sea por energía eólica y fotovoltaica que a su vez se debe transmitir en sentido inverso.
La incorporación de esta infraestructura implicó variadas obras de ingeniería civil, montajes electromecánicos, modificaciones y ampliaciones de los sistemas de comunicaciones, protección y control.
Con este transformador de potencia y las obras asociadas, se refuerza significativamente el sistema interconectado nacional y mejora la confiabilidad de la zona norte de la red de alta tensión de UTE, consideró Casaravilla.
Foto: Archivo Presidencia




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