
Indicó que el PADO es una herramienta de prevención y disuasión, ya que “aterriza el conocimiento y metodología científica para desplegar personal que trabaja diferente, tiene otra actitud, y está presente en horarios y zonas que la Unidad de Análisis Criminal estudió y analiza los eventos. Esos datos definen los circuitos donde se va a desplegar, en qué forma va a actuar, y mide en tiempo real de lo que está sucediendo en el área metropolitana, es decir, Montevideo, Canelones y San José”, según detalló.
Hasta ahora actúan 998 efectivos del PADO sobre todo en el area metropolitana.
Con esta modalidad las rapiñas descendieron un 22 %, y en algunas calles específicas en que se realizó el patrullaje el descenso alcanza al 70 %, dijo Layera.
“Utilizamos personal pie a tierra, en grupos de a tres, en segmentos no mayores a 100 o 200 metros de distancia sobre una calle. Estos segmentos tienen algún punto crítico en los que los policías que están afectados tienen que prestar atención. En caso de que hubiera un evento crítico, reciben el apoyo de móviles asignados al circuito”, puntualizó Layera en entrevista con el sitio web del Gobierno.
Layera recordó que el cupo de personal para integrar el PADO “casi está completo, porque era de 1.000”, a los que se suman funcionarios de la Dirección Nacional de Guardia Republicana como otra unidad que trabaja en las jurisdicciones de las jefaturas de Montevideo, Canelones y San José. “Para el policía es voluntaria la participación, y eso es demostración de compromiso”, señaló.
Foto: Presidencia




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