
Complicado por la omisión en su declaración jurada de una cuenta de U$S 1,2 millones en Andorra mientras era funcionario del gobierno porteño, Valentín Díaz Gilligan, renunció a su cargo de subsecretario general de la Presidencia de Argentina.
En su carta de renuncia, Díaz Gilligan dijo que: “a pesar del respaldo incondicional que sentí por parte de todos los miembros de nuestro gobierno, no creo necesario continuar aferrado al cargo en medio de un debate mediático sobre mis acciones en los años en los que estuve en la actividad privada. Por tal motivo, continuaré contribuyendo con las exigentes metas de transparencia que nos propusimos demostrando mi inocencia en todos los ámbitos en que se me reclame”.
“Como manifesté públicamente, las acusaciones que se hicieron en mi contra son falsas y así quedará debidamente comprobado” sostuvo. Está señalado por el supuesto ocultamiento de su participación en una empresa radicada en Gran Bretaña dedicada a transferencias de jugadores de fútbol que contó con 1,2 millones de dólares a su nombre en una cuenta en un banco de Andorra.
Aunque no se volvió a mencionar, ese dinero pertenecería a Francisco "Paco" Casal quien le solicitó “un favor” a Díaz por sus problemas con la Dirección General Impositiva.
“Francisco Casal tenía problemas en su país y me pidió el favor. Tenía un juicio con el fisco (DGI) que ganó y no podía figurar. Confiaba en él. La plata nunca fue mía. Además, yo no ejercía entonces cargo público. Era asesor y facturaba como autónomo”, dijo al diario El País de Madrid que divulgó el informe original al respecto.
“Pedí que me sacaran. No me parecía bien continuar, ya ocupaba un cargo político. Tenía una exposición pública, no quería estar en una sociedad donde no tenía ningún control. No había incompatibilidad, no era ilegal, pero era una actividad que, además, no me generaba ningún ingreso” agregó.
Foto: Casa Rosada




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