
Inmediatamente después de que el italiano Gianluca Rocchi, árbitro del partido, decretase el final, la euforia y la fiesta se desató en el Wanda Metropolitano.
El público permaneció en sus localidades durante muchos minutos celebrando con el 'Cholo' la clasificación y pidió al técnico que los jugadores, ya retirados al vestuario, volviesen al césped.
Así lo hicieron los rojiblancos, que festejaron con su público el pase a una nueva final europea, la undécima en la historia del club, y la octava desde que Simeone es técnico del equipo rojiblanco.
La de Lyon, el 16 de mayo ante el Olympique de Marsella, será la tercera final del Atlético en la Liga Europa, después de que en 2010 venciese en Hamburgo al Fulham inglés (2-1), y de que en 2012 ganase al Athletic de Bilbao en Bucarest (3-0).
Foto y datos. EFE




Titulares por email