
Sturla indicó a radio Monte Carlo que "si todo sale bien, en un mes podremos pasar a una segunda fase", según lo acordado con el Gobierno.
El protocolo acordado para el regreso a las calabraciones indica que en cada iglesia, el número límite de participantes (aforo), que se deberá respetar estrictamente, estará escrito en la puerta.
Una vez completado este número, nadie más podrá ingresar a la celebración.
En tanto, los fieles que participen de la celebración deberán mantener la distancia sugerida entre unos y otros (dos metros), por lo que deberá haber no más de dos o tres personas por banco.
El tapabocas será de uso obligatorio durante toda la celebración y cada iglesia deberá disponer de alcohol en gel.
Foto: EFE




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