
Su anuncio ayer de un toque de queda general entre el viernes por la tarde y el lunes por la mañana en Belgrado había provocado una manifestación con miles de personas, que terminó en enfrentamientos con la policía antidisturbios.
Según Vucic, el Ejecutivo serbio (al que él no pertenece) decidirá este jueves sobre nuevas medidas para frenar la propagación de la epidemia y matizó que "posiblemente no habrá toque de queda".
"El grupo de crisis (del Gobierno) decidirá el jueves. Algunas medidas se tomarán. El toque de queda no se puede introducir sin estado de emergencia, y de todas formas, yo solo no lo puedo introducir", señaló el presidente serbio.
Por otra parte, el presidente conservador populista, acusado por la oposición de autoritarismo, calificó la protesta de anoche como "la violencia política más brutal de los últimos años", de la que acusó a extremistas de derechas, criminales y opositores.
"Fuimos testigos de una protesta política agresiva, ilegal, no anunciada a la policía" de personas de la extrema derecha, que irrumpieron en el Parlamento y atacaron durante horas a la policía, dijo Vucic en rueda de prensa.
"Eso no tuvo nada que ver con el coronavirus", aseguró el mandatario serbio.
Unas 60 personas resultaron heridas ayer, de ellas 43 policías, mientras que 24 manifestantes fueron detenidos.
En las últimas 24 horas, Serbia registró otros 357 casos confirmados de coronavirus, mientras que once pacientes fallecieron.
El país balcánico, que tiene unos 7 millones de habitantes, ha registrado hasta ahora unos 17.000 contagios confirmados y 341 fallecidos.
Fuente y foto: EFE




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