
La fiscal del caso solicitó prisión preventiva para el imputado, en el entendido de que su permanencia en libertad, puede perjudicar el desarrollo de la investigación.
La jueza a cargo aceptó la formalización de la investigación, pero no hizo lugar a la prisión preventiva y a cambio, el implicado deberá presentarse una vez por semana en la seccional policial y la prohibición de acercamiento y comunicación con las víctimas en un radio de 500 mts por 90 días.
El sacerdote responsable de la catedral de Minas, fue apartado por el arzobispado, y alojado en un hogar para religiosos retirados ancianos.
La fiscalía apelará el fallo respecto a que debe guardar prisión.
El sacerdote tenía amistad con una mujer desde hacía 16 años y concurría a su domicilio, donde dos hijas, denunciaron que el individuo intentó abusar de ellas en reiteradas ocasiones.
Los exámenes forenses permitieron dar credibilidad a los relatos de las víctimas, en tanto que el examen que se le realizó al hombre, determinó que el consumo de abundante alcohol pudo colaborar con una personalidad dominante y capaz de cometer los actos denunciados.
El siguiente es un comunicado librado por el Obispado de Maldonado-Punta del Este-Minas:

Foto: Archivo/UNICOM




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