Efectivos concurrieron al lugar de la última ubicación registrada y en un monte encontraron el dispositivo roto, por lo que inmediatamente se envío un móvil al domicilio de la víctima a prestarle protección ante un posible ataque, informó el Ministerio del Interior.
Luego de una intensa búsqueda, el ofensor fue ubicado caminando por ruta 3.
Puesto a disposición de la Justicia, ésta ordenó su condena como autor penalmente responsable de un delito de desacato agravado en concurrencia formal, con un delito de retiro o destrucción de medios o dispositivos electrónicos, a la pena de doce meses de prisión y el pago de 50 unidades reajustables.
El otro hecho sucedió en Montevideo, donde un hombre de 27 años que tenía un dispositivo de tobillera electrónica por violencia doméstica hacia su ex pareja, la rompió luego de una pelea que tuvo con su padre.
La Policía concurrió al domicilio en Punta de Rieles y lo detuvo.
La Justicia lo condenó como autor penalmente responsable de un delito de retiro o destrucción de medios o dispositivos electrónicos a la pena de once meses de prisión, a la vez que deberá pagar una multa de 40 unidades reajustables.
Foto: Ministerio del Interior