
En términos comparativos, la cantidad de ingresos es inferior al año previo a la COVID-19, informó El País.
En tanto, la emergencia sanitaria, que impone el testeo y aislamiento de quienes ingresan al país, supuso un sobreesfuerzo logístico que desbordó a las autoridades departamentales, según relató Sander al matutino.
En las últimas horas hubo una reunión de coordinación entre autoridades nacionales, organismos de la Naciones Unidas y la propia Intendencia de Rivera.
Sander explicó que, en el encuentro, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados se comprometió a financiar la instalación de baños y saneamiento para que quede en funcionamiento un hospital de campaña que había donado el gobierno de Estados Unidos.
En concreto, se trata de carpas, con aire acondicionado y camillas, divididas en cuatro alas, y en la podrán ingresar 40 inmigrantes. El Sistema Nacional de Emergencias, a su vez, proveerá las camas para esa estadía.
Foto: Presidencia




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