
Al comprobar que la moto en la que circulaba no contaba con matrícula y el joven no tenía casco ni chaleco refractario y carecía de licencia de conducir, seguro, y libreta de propiedad, los policías intentaron detenerlo, pero éste se negó a ingresar al móvil policial, agrediendo a los efectivos; una vez dentro del patrullero rompió los vidrios y el tapizado de los asientos.
Los golpes le ocasionaron lesiones a un policía, según constató un médico forense, e informó el Ministerio del Interior.
En la oportunidad el joven fue emplazado y, posteriormente, fue condenado como autor penalmente responsable de un delito de atentado especialmente agravado por haberse cometido contra varios funcionarios policiales, en concurrencia formal, con un delito de lesiones personales agravado por la calidad ostensible de funcionario policial de la víctima.
El ahora imputado deberá cumplir cuatro meses de prisión bajo la modalidad de libertad a prueba.
Foto: Presidencia, archivo




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