
Agentes de la Policía y el Ministerio Público salieron a las calles para cumplir cinco órdenes de prisión y catorce allanamientos en los estados de Río de Janeiro, Sao Paulo, Minas Gerais y Paraná, según informó la Fiscalía en un comunicado.
Según la investigación, un capitán de la Policía Militar, identificado como Marcelo Queiroz, es el principal sospechoso de liderar la red, que en apenas cuatros meses robó cerca de 169.500 litros de combustible, con un perjuicio para la empresa superior a los 1,2 millones de reales (210.000 dólares).
Las autoridades brasileñas descubrieron que entre junio y septiembre del año pasado, en plena pandemia del nuevo coronavirus, la banda perforó hasta tres oleoductos en las localidades de Guapimirim, Nova Iguaçu y Queimados, todas en Río de Janeiro.
El grupo estaba bien estructurado y cada miembro cumplía una función específica, desde el responsable de coordinar el transporte hasta la persona encargada de sustraer el combustible de los acueductos.
El combustible era cargado en camiones y transportado hasta el cliente final, identificado como Walmir Aparecido, quien también financiaba las actividades de la banda al proveer los camiones usados para el transporte de la carga.
Los sospechosos responderán ante la Justicia por los delitos de "organización criminal" y "hurto calificado".
La Fiscalía también solicitó que los denunciados sean condenados a pagar a Transpetro una indemnización igual al valor de la carga robada.
Foto y datos: EFE




Titulares por email