
Los checos son además el segundo socio europeo en mortandad por el Sars-CoV-2, con 238 fallecimientos por millón de habitantes en el mismo período de referencia (14 días), por detrás de Eslovaquia con 246, según la agencia europea.
La última cifra de positivos, 10.511 en las últimas 24 horas, es parecida a la de hace una semana, mientras que el número de contagios activos se sitúa en 78.435.
De estos últimos contagios activos, 8.939 se encuentran hospitalizados, con 1.993 de ellos en estado grave, bien con auxilio de oxígeno o en unidades de cuidados intensivos.
El ministro de Sanidad, Jan Blatný, ha anunciado que solicitará una extensión del estado de emergencia, que vence el 28 de marzo, para mantener los cierres perimetrales de las provincias.
También se obligará a las pequeñas empresas (el resto ya lo hacen desde el 3 de marzo), de entre 10 y 49 trabajadores a realizar test semanales, con una subvención pública de 2,3 euros por test, medida que debe ponerse en práctica ya desde el 26 de marzo.
Son 1,1 millones los vacunados de manera voluntaria a fecha de hoy, en un país de 10,71 millones de habitantes, y que quiere alcanzar una capacidad de vacunación diaria de 100.000 personas, según indicó el primer ministro, Andrej Babis.
Praga no ha prohibido de manera cautelar la administración de la vacuna suecobritánica de AstraZeneca hasta que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) termine de dilucidar si está relacionada con los trombos en una treintena de personas de varios países europeos que fueron inmunizadas con este fármaco.
Foto y datos: EFE




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