
En las últimas horas una intervención policial determinó que allí se fabricaba grappamiel en forma casera, sin las habilitaciones correspondientes, por lo que solicitaron una inspección bromatológica de la Intendencia de Canelones.

En el lugar se encontraron elementos para la producción, botellas de plástico para envasar, una impresora y guillotina para la fabricación de las etiquetas, así como también una balanza, una garrafa con acoplado y soplete para la fundición de la glucosa, colorantes y endulzantes artificiales, consignó el Ministerio del Interior.

En total se incautaron 3.000 litros de grappamiel envasada que fue trasladada al Vertedero Municipal de la localidad de Toledo para ser desechada por disposición de la Dra. Schiappacasse, fiscal de 1er. Turno de Canelones, al tiempo que una persona mayor de edad, responsable del local, fue puesta a disposición de la Justicia y quedó emplazada.

Foto: Min. del Interior




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