
Durand explicó que la decisión de ALUR de dejar arrendar el predio en esa localidad salteña responde a que en los últimos años la productividad ha estado por debajo del promedio y ha dado una pérdida anual de unos 180 mil dólares anuales.
El jerarca aseguró este martes que no es una expulsión sino un traslado de los trabajadores que, además, conservarán sus puestos laborales.
Foto: Presidencia de la República, archivo.




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