
En un comunicado, Azoulay insistió en que se tienen que tomar "todas las precauciones necesarias para proteger el patrimonio cultural de los daños y los saqueos", y conservarlo "en toda su diversidad", y respetando plenamente el derecho internacional.
La Unesco aseguró que sigue de cerca la situación sobre el terreno y se compromete a "hacer todo lo posible para salvaguardar el inestimable patrimonio cultural de Afganistán".
A su parecer, cualquier pérdida no serviría más que para "disminuir las perspectivas de una paz duradera y la mejora de las condiciones humanitarias del pueblo afgano".
En su comunicado, cita entre las muestras de "la riqueza y la diversidad" del patrimonio de Afganistán, la Ciudad Vieja de Herat, sitios del Patrimonio Mundial de la Unesco como el minarete y los vestigios arqueológicos de Jam, los del valle de Bamiyán, donde la organización ha trabajado durante décadas, así como el Museo Nacional de Kabul.
Crédito (foto y datos): EFE




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