
El hecho ocurrió en el barrio Salto Nuevo de la ciudad de Salto en diciembre del año pasado.
El hombre, un funcionario policial que trabajaba como guardia penitenciario en la Unidad Nº 20 del Instituto Nacional de Rehabilitación, asesinó a una mujer con su arma de fuego y luego mutiló su cuerpo con un hacha.
La víctima había estado presa en esa cárcel y salió en libertad en octubre del año pasado.
Fue detenido en su casa luego que los vecinos denunciaran que un hombre estaba agrediendo a una mujer con un machete.
Al ser interrogado por los efectivos de policía por las manchas de sangre en sus manos y ropa, el femicida dijo que “estaba carneando un lechón”. En una habitación en el fondo del predio encontraron el cuerpo semidesmembrado de la mujer.
Al admitir luego el hecho llegó a señalar que “la mujer iba a revelar la relación que tenían” y ese era el argumento del femicida ahora condenado a 25 años de prisión.
Foto: Archivo RMC




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